miércoles, 18 de febrero de 2009

VOLVER A EMPEZAR

ENTREVISTA PUBLICADA EN LA REVISTA FOX SPORTS EN ABRIL DE 2008

EL 23 DE SEPTIEMBRE DE 2006, EL DELANTERO URUGUAYO SUFRIO UN GRAVE ACCIDENTE CONDUCIENDO SU CAMIONETA EN MONTEVIDEO. SALVO SU VIDA DE MILAGRO Y, AUNQUE TUVIERON QUE AMPUTARLE PARTE DE SU PIERNA DERECHA, MIRA HACIA EL FUTURO CON OPTIMISMO.

Una entrevista con Darío Silva es de ida y vuelta. Al contestar, tiene la misma dinámica que mostraba dentro del campo de juego. “Fui un jugador diferente. ¡Creo que debo haber sido de los delanteros que más patadas pegó en el mundo, ja! En vez de que me peguen, pegaba yo. En el ‘95, con 23 años, jugando un partido contra el Milan, me pasó algo muy divertido. Iba y venía ochocientas veces. ¡Imaginate cómo estaba en esa época! En un momento, Franco Baresi me dice: ‘¡Negrito, no vayas más! Estamos ganando 3 a 0... ¿qué más querés hacer?’ ”.
Su vida cambió el 23 de septiembre de 2006, cuando se estrelló con su camioneta en Montevideo. Estuvo al borde de la muerte y debieron amputarle parte de la pierna derecha. “Es un partido que perdí... Pero si miro hacia atrás no puedo quejarme: jugué en Italia, España e Inglaterra. En todos lados hice goles. Y cumplí mi sueño de jugar la Copa del Mundo”, reflexiona. Cuando llegó el tiempo de la rehabilitación, con su carácter positivo ganó la mitad de la batalla. Mientras esperaba viajar a Italia para recibir su prótesis ortopédica, sus días se
convirtieron en una sucesión de llamados de apoyo. “Estas circunstancias te demuestran que, más que como futbolista, dejaste un buen recuerdo como persona”, cuenta sobre los mensajes que recibió de ex compañeros, aficionados y periodistas. Aunque a veces se le tornaba pesado: “Al volver a mi casa, recibía cientos de e-mails, y el teléfono sonaba todo el día. Los periodistas llamaban con la mejor intención, preocupados por mi salud; y yo respondía cordialmente cien veces por día exactamente a las mismas preguntas: que ya estoy consciente, que lo voy superando, que está todo bien, que la prótesis nueva...”.
Ante la adversidad, aparecieron los afectos genuinos. “Al principio, cuando fue más duro, los amigos siempre estuvieron a mi lado. La tristeza es que mi hijito Diego no pueda verme jugar al fútbol, pero ahora estoy muy bien, contento, con proyectos y viajes por delante”, se entusiasma el uruguayo.
Darío Silva sigue siendo un personaje distinto. Unico por su espíritu y por sus ganas. Por eso es que, como siempre, va a fondo con sus proyectos: el remo y la dirección del club de su pueblo, Vaca Azul Olimar, entre otros. No podía ser de otra manera con él: el fútbol sigue siendo el eje de su vida.

–¿Qué imagen te dejó la Selección Uruguaya en las cuatro primeras fechas de las Eliminatorias?
–En principio, creo que el equipo está muy bien plantado. Pero esto recién empieza. Por los puntos que se perdieron contra Chile, habrá que ganar afuera, además de hacerlo en el Centenario.
–¿Argentina y Brasil están un paso arriba del resto de las Selecciones sudamericanas en las Eliminatorias?
–Brasil no sé si tanto. A lo mejor es porque están jugando a media máquina. El fútbol, hoy en día, está muy parejo. En la última Copa América, Brasil llevó un equipo sin sus grandes figuras y le ganó a Argentina en la final. Paraguay, que parece que no, siempre está ahí. Argentina está un poco mejor que Brasil en este momento, pero ninguno está muy por arriba del resto. Son favoritos y se van a clasificar sí o sí. Entre ellos dos estarán el primero y el segundo. Paraguay podrá ser tercero. Y entre Chile y Uruguay lucharán por el cuarto lugar, pienso.
–¿Sería un fracaso no ir al Mundial de Sudáfrica 2010?
–¡No! ¡Estamos acostumbrados! Parece mentira, pero estamos acostumbrados a sufrir. Tendríamos que estar tranquilos y un poquito más arriba en la tabla, tal vez. Pero ya arrancó la cuenta atrás. La gente empieza con esa negatividad que tiene el fútbol uruguayo: nunca se piensa en algo positivo. Yo tengo muchísimas esperanzas. Hay bastante tiempo por delante y pueden pasar muchas cosas.
–¿Cuál es la verdadera ‘garra’ charrúa?
–Creo que existe la garra en el sentido de que siempre nos hemos caracterizado por esa manera de ser. Pero el fútbol va cambiando y los jugadores también. Los uruguayos que están en Europa juegan a otra cosa y, cuando vienen acá, todos pretendemos que muestren la garra charrúa. Pero el fútbol va cambiando y el concepto se va desgastando. Garra no significa dar una patada en los dientes. Hay que ver si se clasifica y se hace bien. A partir de ahí, podemos decir que, aunque la garra no estuvo presente, el fútbol uruguayo volvió a sorprender. Eso sería lo más bonito de todo.

Vaca Azul Olimar es el gran sueño de Darío Silva por estos días. Desde ahí intentará desarrollar su pasión y demostrarse que puede tener tanto suceso como empresario-dirigente como el que tuvo como jugador. Junto con sus amigos Elvio Pappa y Alberto Bica, pretende darle un impulso importante al club. La idea es ambiciosa. El trabajo está pautado a largo plazo y tiene como premisa fundamental exportar jugadores. El nombre del club es por la fusión entre otros dos, el Olimar F.C. y el Club Atlético Vaca Azul. Este último es conocido por diversas anécdotas e historias que fueron motivo de cuentos y otras publicaciones literarias.

–¿Tenés pensado ser dirigente?
–Tengo ganas. Pero primero quiero demostrar que puedo alcanzar los objetivos que me propuse con el equipo de mi pueblo. Vaca Azul Olimar es un club muy antiguo. Un año estaba, otro se desafiliaba y así sucesivamente... Lo agarramos con algunos amigos para hacer cosas importantes. Quiero fabricar jugadores para mandarlos directamente a Europa o a países como México, por ejemplo. Mi función será la de director deportivo. Al ser empresario, no puedo ser dirigente. Ya hay equipos importantes que quieren que haga jugadores y se los mande. Estoy metido de lleno en este proyecto que comenzamos este año.
–¿Cómo te ves en el futuro? ¿Como entrenador, como dirigente?
–Me gustaría ser director deportivo para hacer las cosas que se hacen en Europa y en Uruguay se dejan de lado. Es decir, encargarme de contratar a los jugadores y entrenadores. Lo que sucede mucho en Uruguay, por ejemplo, es que hay 800 contratistas y todos te piden una mano. El director deportivo debería elegir a los jugadores y al técnico. Eso es fundamental. En Europa se hace. Acá hay dirigentes y empresarios, y está la amistad entre ellos. Y al final no llevan a los jugadores que tienen que llevar. Los equipos de Peñarol y Nacional son ‘inmirables’. Yo te doy cien mil dólares, traeme lo que hay por ese dinero. Entonces intentás hacer lo que podés con lo que te dan. Pero si te dan diez millones de dólares, te guardás nueve y comprás cinco jugadores por un millón de dólares, no tiene sentido.
–¿Viste muchas veces esos manejos en tu carrera?
–Muchísimo, sobre todo mientras estuve en Inglaterra. Pero muchas de esas cosas no salen a la luz.

Su último club fue inglés: el Portsmouth. Su próxima meta deportiva también: los Juegos Olímpicos Londres 2012. Imposibilitado de jugar al fútbol, retomó una de las pasiones de su juventud: el remo. “Estoy entrenando en el Club Nacional de Regatas, en aguas del arroyo Pando, cerca del aeropuerto de Montevideo. Y aun cuando estoy de viaje sigo yendo al gimnasio, para complementar el trabajo”, relata Silva, demarcando bien que no se trata de un entusiasmo fugaz. “A los 18 años, cuando íbamos a pescar, yo siempre era el encargado de remar, y además lo hacía porque me fortalecía mucho los músculos”, argumenta.
En los Juegos de Los Angeles 1932, Uruguay obtuvo una medalla de bronce en remo, después de haber conseguido dos de oro en fútbol en París 1924 y Amsterdam 1928. Y la tradición uruguaya en este deporte continuó: de las diez medallas que ganó en toda su historia, cuatro fueron gracias al remo. La última presea del remo data de Helsinki 1952, así que Silva se entusiasma con poder reconquistarla después de 60 años: “Mi objetivo es llegar a Londres 2012 en mi especialidad, el single sculls”, detalla con una seriedad extraña en él. De todos modos, su estilo alegre y bromista promete volver a surgir en las regatas: “Hay mucha gente que me transmite su apoyo, incluso los argentinos, que son los tradicionales rivales nuestros del fútbol. Yo seguiré con mi estilo aguerrido: si uno me está por pasar, le pego con la paleta del remo, jajaja... ¡Voy a fundar la garra en el remo uruguayo!”, exclama antes de estallar en una nueva carcajada.
Pese a los golpes del destino, Darío Silva contagia su alegría de vivir.


>>Expediente
>Nombre
Darío Debray Silva Pereira
>Fecha y lugar de nacimiento
2 de noviembre de 1972, en Treinta y Tres, Uruguay.
>Trayectoria
Defensor Sporting (1991), Peñarol (1992-1995), Cagliari (Italia, 1995-1998), Espanyol (España, 1998-1999), Málaga (España, 1999-2003), Sevilla (España, 2003-2005) y Portsmouth (Inglaterra, 2005-2006). Jugó 42 partidos en la Selección de Uruguay.
>Títulos
• 3 Ligas Uruguayas • 1 Copa de Uruguay
• 1 Copa Intertoto

14 GOLES
Son los que marcó Darío Silva en 42 partidos que disputó con la Selección de Uruguay.

2012
Su entusiasmo por el remo no tiene límites: ese año quiere llegar a los Juegos Olímpicos.

martes, 10 de febrero de 2009

MAURICO CARANTA: "LA CHANCE DE LA SELECCIÓN LA VEO LEJANA"

ENTREVISTA PUBLICADA EN LA REVISTA FOX SPORTS EN ABRIL DE 2008

SU CARRERA DEPORTIVA FUE DE MENOR A MAYOR Y ESTA ATRAVESANDO UN GRAN MOMENTO. NO SE SIENTE CERCA, PERO SUEÑA CON JUGAR CON LA CELESTE Y BLANCA. Y RECONOCE QUE EL FÚTBOL LE QUITO TIEMPO CON SU FAMILIA.

En julio de 2005, Mauricio Caranta atajaba en Instituto de Córdoba y tuvo la posibilidad de fichar para Boca Juniors. Pero en aquel momento apareció el Santos Laguna de México y lo contrató después de adquirir su pase en 750 mil dólares. Seis meses después de irse, Racing Club lo quiso repatriar, aunque la operación finalmente se cayó. Boca lo volvió a buscar y, más allá de que nunca estuvo en sus planes instalarse en Buenos Aires, su llegada se dio en diciembre de 2006, a los 28 años, después de dos en tierras aztecas. El puesto lo ocupaba Aldo Bobadilla, pero el cordobés había llegado a pedido de Miguel Angel Russo. El paraguayo no lo convenció y entonces Caranta se quedó con el puesto.
Dentro de la cancha habla, gesticula y da indicaciones. Cuando el balón circula por el piso entre los defensores, Caranta se convierte en un jugador de campo más. Sus compañeros le dan la pelota con confianza porque saben que sabe qué hacer con ella en los pies. Y ese crédito es un logro para destacar en un arquero, algo que le da valor agregado a sus atajadas. De la precisión de su pegada puede surgir un contraataque efectivo. Hombre de pocas palabras mediáticas y con un perfil muy bajo, al arquero de Boca lo incomodan las fotos, aunque finalmente accederá a posar para FOX SPORTS y se brindará sin inconvenientes para la charla. Seguramente, algo tuvo que ver el hecho de que el encuentro fuera dentro de una cancha, su ámbito. En este caso, en el campo de juego principal de Casa Amarilla.

–¿Siempre jugaste de arquero?
–Sí. Fui creciendo en este puesto sin darme cuenta y por gusto, hasta que un día se convirtió en mi profesión.
–¿A quién admirabas cuando comenzaste?
–Había muchos arqueros muy buenos: Luis Islas, Oscar Passet, Carlos Navarro Montoya, Faryd Mondragón… Arqueros que marcaron un momento importante en la historia del fútbol argentino. Yo crecí mirando a esos arqueros.
–¿Creés que ya no se los subestima más y qué dejó de ser el lugar de de los tontos?
–El puesto fue evolucionando a medida que cambiaron las reglas, al acortarse el tiempo que se puede tener la pelota en las manos. O el no poder agarrarla, salvo que te la devuelvan con la cabeza o con el pecho. Se fue perfeccionando el juego y el arquero fue mejorando en el manejo con los pies y en la cuestión de afinar la visión, porque tenés seis segundos para sacar. Fueron reglas gracias a las que, sumadas a que la técnica se fue depurando, el puesto de arquero creció.
–¿Y en qué momento creés que se dio ese cambio?
–A partir de que se fueron modificando las reglas. La de los seis segundos, la de estar obligado a jugar con los pies si te la pasa un defensor... Creo que éstas fueron las claves para cambiar el juego e hicieron que el arquero evolucionara.
–¿Quiénes te gustan de los que están en actividad?
–Hay varios importantes. Creo que los más destacados son los brasileños que juegan en Italia. Están haciendo historia. También hay muchos argentinos que están marcando el camino en España y tienen un presente muy bueno. Creo que el arquero argentino más regular es el Pato (Roberto) Abbondanzieri. Por eso está donde está y ocupa el lugar que ocupa en la Selección. Lo tiene muy merecido. Después hay una camada de arqueros que seguro van a marcar una historia en el fútbol argentino: Juan Pablo Carrizo, Oscar Ustari, Mariano Andujar y Germán Montoya, entre otros. Hay muchos que tienen una regularidad y una escuela de entrenadores de arqueros con la que van a marcar una diferencia en el tiempo.

EL PRESENTE Y EL FUTURO

Más allá de que por estos tiempos es el dueño indiscutido de un arco excesivamente exigente (a veces demasiado), Mauricio Caranta no se siente el amo y señor de los tres palos xeneizes. Incluso recibió elogios de Diego Armando Maradona, quién lo ubicó en el podio mundial con Guillermo ‘Memo’ Ochoa (América de México) y Pierluigi Buffón (Juventus), y recibió elogios de su compañero Juan Román Riquelme y de Amadeo Carrizo, un revolucionario del puesto y gloria de River Plate, nada menos. Caranta goza del reconocimiento pero nunca pierde la calma. Es consciente de que en Boca hay que lograr objetivos en el corto plazo. Por eso muchas veces llega a los partidos con lo justo en el aspecto físico. Siempre quiere estar en el arco, aun corriendo el riesgo de agravar alguna lesión.
"Una de las cosas que más me sorprendió en Boca es que todos quieren ganar a todo. Desde un partido o una copa, hasta en el fútbol tenis", dice Caranta, con la misma sinceridad con la que reconoce, sin vergüenza, que aprende todos los días al lado de los otros guardametas del club, dado que nunca tuvo un entrenador de arqueros en su camino por las divisiones inferiores.

–Tu carrera fue de menor a mayor: Instituto, el fútbol mexicano y ahora Boca. ¿Cuál es el próximo objetivo?
–Ninguno en especial. Uno sueña cuando empieza a crecer y a jugar al fútbol por gusto. Un sueño mío era pertenecer a un club como Boca, que es el más grande de Argentina. Tengo el sueño de que me convoquen en algún momento a la Selección, o de partir a Europa. Son sueños que, por el momento que estoy pasando y por el club en el que juego, son posibles. Pero no me desesperan, porque aunque sé que estoy en una edad en la que no soy muy joven, tampoco estoy a punto del retiro. De todas maneras, siendo realista, hay excelentes arqueros y la chance de la Selección la veo lejana.
–¿Y cuáles son los objetivos que se propusieron para este primer semestre en Boca?
–Por la exigencia de la gente y por lo que nos hemos planteado, creo que los torneos que estamos jugando son muy importantes: el Clausura y la Libertadores. El jugador le da la misma importancia. Tal vez la gente piensa mucho más en la Libertadores, pero los dos son importantes y el objetivo es pelear ambos.
–¿Sos de mirar fútbol o preferís distraerte en tu tiempo libre?
–Trato de desenchufarme y de ver poco fútbol. Salvo lo necesario, como puede ser algún rival. Me gusta la táctica, pero no soy de mirar mucho fútbol.


HOMBRE DE FAMILIA
La de futbolista profesional es una carrera corta y fulminante. Da mucho, pero también demanda en proporción, si se pretende estar en el primer nivel. Caranta lo comprende. Sin embargo, no pierde de vista sus valores esenciales, esos que pesan en cada una de las decisiones personales. En su caso, las de su familia. Es que más allá del dinero y la elevada calidad de vida que se puede lograr en la alta competencia, también se paga un tributo. Uno es el de la imposibilidad de pasar más tiempo con los seres queridos y no poder estar más presente en esos momentos simples, únicos e irrecuperables. Caranta está casado con Inés Lorena y tienen tres hijas: Sol (de 10 años), Giuliana (5) y Antonella (8 meses). Ellas cuatro son lo más importante para él. Por eso, ante de cada decisión, siempre piensa primero en la familia y sus tiempos, tan distintos a los del fútbol.

–¿Le pusiste fecha de vencimiento a tu carrera profesional?
–Siempre lo dije: a los 33 ó 34 años podría ser ese momento, por cómo se fue dando mi vida. A esa edad, seguro me gustaría radicarme en la ciudad donde me gustaría vivir el resto de mi vida: Córdoba. Eso me lo va a ir dando el tiempo. A lo mejor más adelante cambie de idea y siga jugando hasta los 37. Pero no a un alto nivel, porque estar en Boca o en equipos grandes lleva mucho tiempo y tiene sus exigencias. Te perdés momentos con tu familia que no se pueden recuperar. Es cierto que el fútbol me ha dado muchas cosas que le he podido dar a mis hijas, y no me quejo para nada de eso. Pero creo que el éxito del crecimiento familiar está en la presencia.
–¿Le quitaste presencia a tus hijas por el fútbol?
–La verdad es que sí. Entonces podría atajar hasta esa edad y luego ir a jugar a algún lugar que me permita estar más tiempo con ellas para tener la posibilidad de ir a un acto del colegio, pasar los cumpleaños juntos y esas cosas. No es que no quiera tener exigencias, pero sí quiero tratar de estar más relajado y con más tiempo para poder disfrutar de mi familia.
–¿Te gustaría ser entrenador cuando te retires?
–No sé, no sé. Hoy por hoy, digo que no. Estoy abocado al fútbol exclusivamente. Después, veré...


Mauricio Ariel Caranta nació el 31 de julio de 1978 en Bell Ville, Córdoba. Tiene 29 años y mide 1,84 metros.

2010
El arquero tiene contrato con Boca hasta el 31 de diciembre de ese año.

Debutó en Instituto de Córdoba en 1999 y se quedó hasta 2005, cuando partió hacia el Santos Laguna de México.

Su debut en Boca fue el 10 de febrero de 2007, en la primera fecha del Clausura. Los Xeneizes vencieron a Banfield 4 a 0.

Boca le compró su pase al Santos Laguna mexicano en 900 mil dólares, en diciembre del año pasado.

1
El único título de Caranta con la camiseta de Boca es la Copa Libertadores de 2007.

3
Son los que trabajan en Boca junto a Caranta: Pablo Migliore, Josué Ayala y Javier García.

66 Cordobeses
SON LOS QUE JUGARON EN BOCA EN LA ERA PROFESIONAL. MAURICIO CARANTA FUE EL ÚLTIMO EN ARRIBAR AL CLUB DE LA RIBERA.


>UN ARQUERO ATREVIDO Por Hugo Orlando Gatti
Como estoy en España desde hace un tiempo, a Mauricio Caranta lo he visto poco, pero sé que está atajando bastante bien, más teniendo en cuenta que tuvo que reemplazar a Oscar Córdoba y a Roberto Abbondanzieri. Y lo hizo con la constancia y la personalidad que se necesitan para el arco de Boca, algo que no es fácil. Es un arquero que no siente estar debajo de los palos, que muestra intenciones de querer salir y jugar con los pies, que es lo que a mí más me gusta: los arqueros que primero tratan de jugar y después de atajar. Eso es muy valioso porque, más allá de las reglas, a los arqueros se los ve cada vez más abajo de los palos. Y Caranta, en cambio, es bastante atrevido.

miércoles, 4 de febrero de 2009

CRISTIAN CHÁVEZ: "ROMAN Y MARTIN TOMAN MATE CONMIGO"

ENTREVISTA PUBLICADA EN LA REVISTA FOX SPORTS EN MAYO DE 2008

EL JUVENIL VOLANTE DE BOCA EMPEZÓ JUGANDO EN LA ‘D’ Y, POCO A POCO, VA GANANDO TERRENO EN PRIMERA. MIENTRAS, COMPARTE VIVENCIAS CON RIQUELME Y PALERMO, HASTA HACE POCO IDOLOS INALCANZABLES.

Nació el día en que la Selección Argentina le ganó a Uruguay 1 a 0 en México ‘86 y se metió en los cuartos de final de una Copa del Mundo inolvidable. Cristian Chávez salía del vientre de su madre casi al mismo tiempo que Pedro Pasculli convertía el gol del triunfo. De familia futbolera y xeneize, ‘Pochi’ (como le dicen) llegó a Boca Juniors con muchas ilusiones y, después, grandes sacrificios. “Mi papá trabaja de soldador y mi mamá es ama de casa. Yo estoy en Boca por ellos. Cuando estaba en Atlas y pasamos malos momentos, ellos hicieron mucho para que tanto yo como mis hermanas pudiéramos comer. Todo lo que estoy haciendo es para mi familia. Me mato entrenando y hago todo para ellos. Se sacrificaron mucho por mí y no les quiero fallar”, cuenta con la cara iluminada. Una luz que aparece cuando habla de los suyos, de su barrio y de Boca: “Mi viejo es re fanático de Boca. Cuando yo jugaba en la Reserva, le daba la platea y él venía a ver a la Primera. Llegaba un rato antes, y si perdía la Primera... todo mal. Ahora no sé qué hace. ¡Capaz que me putea a mí, ja! No me dice nada porque no hablamos mucho cuando juego yo. El tampoco puede creer que yo esté acá”.
Hace rato que Cristian vive solo. Primero fue en la pensión del club y ahora en un departamento en el barrio porteño de Palermo, por donde cada día lo pasa a buscar Martín Palermo (valga la redundancia) para llevarlo al entrenamiento y luego traerlo de regreso. “Martín es como mi padre, ya. Me lleva a todos lados. Es un fenómeno, se porta muy bien. A veces, cuando vengo de la casa de mis viejos, también me traen Román o Lucas Castromán. Porque si tengo que viajar en colectivo son como dos horas”, cuenta Chávez.
Rosa y Manuel, sus padres, siguen su vida junto a sus otras hijas, Lorena, de 25 años, y Macarena, de 8, en el barrio San Atilio (partido de José C. Paz, a 35 kilómetros de la Capital). Un distrito habitado por poco más de 250 mil personas, dónde el setenta por ciento de las calles es de tierra, y el agua potable y el gas son un privilegio de pocos. De las cloacas, mejor no hablar. Y como no está dividido en localidades, José C. Paz tiene 75 barrios. Muchos de ellos, por diversos motivos, no coinciden con la denominación que le da la gente. Si la verdadera patria de un hombre es su infancia, Chávez la tuvo complicada. “Cuando voy al barrio, mis amigos me hacen preguntas y no lo pueden creer, como yo. Pero sigo siendo el mismo de antes, los invito a tomar mate a casa, como fue siempre. A veces, si tengo que tomarme el 501 y el tren, lo hago, no tengo ningún problema…”.
–Es extraño que un jugador de Boca viaje en colectivo…
–Sí, ja. Todos me preguntan por qué no me compro el coche. La gente que me reconoce en el colectivo me lo dice. Yo les explico que primero me voy a comprar una casa y que no necesito auto porque me pasan a buscar. Lo compraré cuando lo necesite. La prioridad para mí es que mi familia esté bien. Por eso, primero lo de la casa. Lo demás vendrá más adelante.

–¿Quiénes te orientan y te aconsejan, además de tu familia?
–Gracias a Dios, hay mucha gente. Mi representante Gustavo Goñi me habla mucho y me lleva por el buen camino. También Martín (Palermo) que me da muchos consejos sobre lo que tengo que hacer. Le hago caso porque él ya lo vivió y por algo está dónde está.


CONSTRUYÉNDOSE A SI MISMO
Sus primeros pelotazos los dio en el club Primavera del Plata de José C. Paz y a los 12 años lo llevaron a Atlas, el del reality de FOX SPORTS. Por entonces, el equipo de General Rodríguez atravesaba sus peores momentos. “No teníamos nada. ¡Teníamos apenas dos pelotas y si se pinchaba una no sabíamos qué hacer!”, recuerda Pochi, quien con 15 años conoció el rigor con el que se juega en la Primera ‘D’, la última categoría del fútbol argentino. “En la ‘D’ se pegaban muchas patadas, las canchas eran feas y sin pasto. En esa época venía a La Bombonera y me preguntaba si podía jugar con esos monstruos”, recuerda. En Atlas le habían prometido llevarlo a probar a Boca, pero pasó el tiempo y él mismo tomó la decisión de ir con su mamá. Jorge Griffa y José Malleo lo vieron jugar unos quince minutos y les alcanzó para saber que lo tenían que fichar. Fue a fines de 2003; en la prueba, había más de 200 chicos.

JUGADOR DE EXPORTACIÓN
Cristian Chávez es un volante explosivo y muy fuerte físicamente. Usa bien el cuerpo, es inteligente para crear espacios cuando no los hay y puede moverse cómodamente en distintos lugares del campo de juego, condiciones que lo hacen un jugador atractivo para el fútbol europeo. El tiempo y su nivel dirán cuánto más lo podrán disfrutar los hinchas de Boca. Cuando el profesionalismo era apenas un sueño lejano, Cristian iba fin de semana por medio a la popular de La Bombonera con su padre y su tío Miguel.
–¿Con qué futbolista que admirabas finalmente jugaste?
–Con Riquelme. Como vivía cerca de mi casa, veía jugar a su hermano. A él nunca lo había podido ver. Pero mi ídolo siempre fue Carlitos Tevez, y lo pude conocer. Cuando subí a la Cuarta jugué un partido en La Bombonera contra él. ¡Y lo dejaba pasar, ja! ¡Ni lo tocaba!
–¿Pudiste hablar con él?
–No. Lo miraba cómo jugaba y nunca le pude hablar porque yo estaba muy lejos, en la Cuarta. En esa época, para los pibes era muy difícil tener diálogo con los más grandes. No como ahora, que la Reserva está ahí y hacés fútbol continuamente con la Primera, los tenés al lado y hay más trato, como con los técnicos.
–¿Qué otro compañero de inferiores creés que tiene condiciones para jugar en Primera?
–Nicolás Gaitán juega muy bien, estoy seguro de que va a llegar. También Ricardo Noir o Luis Ibáñez, que está con la Primera. Si se sacrifican, todos tendrán chances.

–¿Con qué soñás para el futuro?
–Quiero tener continuidad en la Primera de Boca y que mi familia esté bien. Y después, si tengo la suerte, quisiera jugar en el exterior. Si me va bien en Boca me gustaría llegar a la Liga Española y poder llevar a mis familiares conmigo.
–¿La Selección está entre tus sueños?

–Es para más adelante... Me gustaría. Fui de sparring tres semanas con el ‘Coco’ Basile cuando citó a los jugadores de acá. Me puse una camiseta y tenía un orgullo enorme, entrenaba con unas ganas bárbaras en Ezeiza. Fue un sueño para mí. Tuve unas palabras con Basile y le dije ‘gracias’. No lo podía creer. Hacer fútbol con Verón, ir en el micro de la Selección. A veces no caigo, igual que ahora. Estoy tomando mate con Martín y Román y no caigo.

–¿Y qué te dicen ellos?

–Con Román nos llevamos muy bien y le cuento mis cosas. El me llevaba a su casa y comíamos asado con los pibes. Cuando me acercaba a mi casa yo le decía que me deje en la ruta, para que no entre al barrio, y él no quería: me dejaba en la puerta y se iba. Yo no lo podía creer. Román no podía bajar porque enseguida se venía todo el barrio.

–¿Qué entrenadores te enseñaron y ayudaron?

–De Primera, no muchos. Con Basile era muy distinto: no tenía mucho trato y era muy difícil subir. El único técnico que me habla y me da consejos y con el que estoy teniendo continuidad es Carlos Ischia, el que más quiero. También Abel Alves y Carlos Borzi, el técnico y el preparador físico de la Reserva. Ellos hicieron todo para que yo esté en Primera. Siempre me hablaron y me aconsejaron bien.
–¿Y qué sacrificio hiciste vos?

–Estar lejos de la familia. Siempre los extraño mucho.


>>
EXPEDIENTE
Nombre completo
Cristian Manuel Chávez
Fecha y lugar de nacimiento
16 de junio de 1986, en Pilar, provincia de Buenos Aires.
Trayectoria
Comenzó en el club Primavera del Plata de José C. Paz. A los 12 llegó a Atlas y a los 15 debutó en Primera ‘D’. Un año después fue fichado por Boca. Su debut en Primera fue el 10 de junio de 2007, frente a Belgrano. Ganó el Xeneize 1 a 0.


CAMISETA 7
Cuando el "melli" guillermo se fue a la MLS, Pablo Mouche heredó su numero, pero en la copa la 7 fue para chavez, que no jugo.

jueves, 29 de enero de 2009

EN EL ABISMO

ARTÍCULO PUBLICADO EN LA REVISTA FOX SPORTS EN ABRIL DE 2008

EL BUCEO DE PROFUNDIDAD ES UNA ACTIVIDAD APASIONANTE Y PELIGROSA: ALGUNOS BAJAN MÁS DE 150 METROS SIN TUBO DE OXÍGENO.

Descubrir las maravillas que se encuentran bajo el agua es un gran desafío. Se ingresa en un mundo distinto, regido por principios diferentes a los que conocemos sobre tierra. El buceo es una actividad que ha estado en pleno crecimiento en los últimos cincuenta años y que se realiza por deporte o para llevar a cabo tareas comerciales, científicas o militares. Hay dos formas de practicarlo de manera deportiva: la apnea, técnica también conocida como buceo libre o a pulmón; y el buceo con equipo (que puede ser con escafandra autónoma), también denominado SCUBA (acrónimo inglés de Self Contained Underwater Breathing Aparatus).
Cualquier persona puede aprender a bucear, aunque existen algunos requisitos básicos de salubridad. Las personas discapacitadas también pueden hacerlo, siendo una actividad muy beneficiosa, ya que logran libertad de movimientos y mayor ligereza. Existen cursos especializados para quienes padecen ceguera, paraplejia y parálisis cerebral, entre otras discapacidades. La única enfermedad que supone un mayor peligro para el buceo es la epilepsia, por el riesgo de ataques durante la inmersión.
El entrenamiento básico enseña cómo utilizar los equipos, cómo moverse en el agua, las señales de compañerismo y las técnicas de auxilio, lo que permite el buceo sin supervisión dentro de ciertos límites. En cursos avanzados se puede aprender a bucear en cuevas, de noche, bajo hielo o a grandes profundidades. “Se puede practicar buceo desde los 10 años en adelante. La norma general de seguridad es hacerlo en pareja. Para bucear se precisa un carnet que acredita los conocimientos obtenidos en un curso”, cuenta Juan José Rodríguez, certificador de instructores del Centro de Estudio del Buceo (CEB). “La duración del curso depende de la persona. Con 24 horas de instrucción se aprende, aunque hay quienes necesitan más tiempo”, agrega.
El Mar Rojo (ubicado entre Asia y Africa), Australia, algunas partes del Caribe, Indonesia y las Islas Fiji son algunos de los mejores lugares del mundo para practicar buceo. En Argentina se destacan Puerto Madryn y Ushuaia. En cuanto al costo del equipamiento, es relativo. “Uno completo implica un gasto de 2 mil dólares, pero dura veinte años, porque no tiene recambio”, apunta Rodríguez.

BUCEO EXTREMO
El buceo deportivo se limita en general a los 40 metros de profundidad, aunque en apnea se pueden alcanzar profundidades más importantes. Con mezclas especiales de gases también se pueden superar los 100 metros.
La apnea profunda exige una adecuada preparación, así como un amplio conocimiento y experiencia, ya que los problemas y las dificultades fisiológicas que hay que superar son muchos y, en su mayoría, poco conocidos. Cualquier inconveniente puede dejar secuelas permanentes e incluso se puede perder la vida. “La apnea en profundidad tiene diferentes niveles y categorías, aunque es básicamente para batir records”, explica Rodríguez. Se entrena en piscina y se busca bajar las pulsaciones al máximo para poder resistir entre ocho y diez minutos debajo del agua.
Una de las historias trágicas del buceo libre la protagonizó Audrey Mestre, una francesa de 28 años que perdió la vida el 12 de octubre, mientras intentaba lograr el record mundial de inmersión marina libre. Mestre fue sacada del agua tras casi nueve minutos, desde una profundidad de 170 metros. La inmersión (en la que Mestre esperaba batir el record mundial de 162 metros que era de su esposo Francisco ‘Pipin’ Ferreras) debía durar tres minutos. En la actualidad la marca es del austríaco Herbert Nitsch (ver recuadro), quien alcanzó los 214 metros.
El buceo, sin embargo, es una actividad segura, con riesgos inherentes como cualquier otra actividad. Se estima que la incidencia de accidentes relacionados con esta actividad sería cercana al 0.04 por ciento. Es decir, que en uno de cada 4.000 buceos existiría algún tipo de accidente. Pero esta estadística es (por ahora) sólo una presunción, puesto que todavía no hay datos cien por ciento confiables.
El 70 por ciento de la superficie de nuestro planeta está cubierto por agua, y la exploración marina está limitada no sólo por la fisiología humana, sino por lo costoso que es hacerlo por debajo de los 100 metros. La profundidad media del oceáno es de 3,8 kilómetros: aún queda mucho por descubrir.


RECORD PROFUNDO
La apnea es, tal vez, la forma más antigua de bucear. Con sólo retener el aire en los pulmones, se puede descender y permanecer durante un período breve en las profundidades. El 16 de junio de 2007, en la ciudad griega de Spetses, el austríaco Herbert Nitsch logró el record de 214 metros y se consagró como el hombre que en apnea logra la mayor profundidad. La duración total de la inmersión fue de 4 minutos y 29 segundos. Esta nueva marca supera en 29 metros la anterior (era de 189), que también era de Nitsch. Una proeza deportiva de alto riesgo.

Más info en: www.buceo.com.ar
www.buzosargentinos.org.ar

miércoles, 21 de enero de 2009

LE PARKOUR: TRAZANDO LA CIUDAD

ARTÍCULO PUBLICADO EN LA REVISTA FOX SPORTS EN DICIEMBRE DE 2007

EL PARKOUR ES UNA DISCIPLINA JOVEN Y EN CRECIMIENTO. SE TRATA DE SUPERAR OBSTÁCULOS NATURALES UTILIZANDO ÚNICAMENTE EL CUERPO. ADEMÁS DE UN DEPORTE, ES UNA FILOSOFÍA DE VIDA.

Todo comenzó a finales de los años ‘70 en Lisses, un suburbio parisino. Los pioneros fueron Sebastien Foucan y David Belle. El parkour (o arte del desplazamiento) es una disciplina que consiste en desplazarse por el medio (urbano o natural) superando los obstáculos que se presentan en el camino de la forma más fluida y eficiente posible, y sólo con las posibilidades que brinda el cuerpo humano. Raymond Belle, el padre de David, fue un destacado bombero y militar. El le enseñó a su hijo el llamado Método Natural de Georges Hébert, una disciplina utilizada en el ejército para superar obstáculos naturales usando solamente el cuerpo.
David adaptó entonces esta técnica a los recorridos por su ciudad, creando así una versión urbana y llamándola ‘le parkour’ (su nombre original, en francés), que significa ‘recorrido’. Así es como, junto a Sebastien Foucan y otros miembros, se formó el primer grupo de traceurs, los practicantes de le parkour.
Tiempo después, Sebastien Foucan emigró al Reino Unido, donde creó su propia versión, denominada ‘free running’, con una visión comercial y estética, aunque también continúa haciendo parkour. David Belle entonces, decidió fundar la Parkour Worldwide Association (PAWA), con el objetivo de difundir la actividad por el mundo y que todos los traceurs tomen contacto entre sí.

EXIGENCIA
“El parkour es una actividad apta para todos. No obstante, para practicarlo es necesario un estado de salud óptimo. Tanto la preparación física como la mental son vitales”, cuenta Walter David Bongard, actor y doble de riesgo que se dedica al parkour desde 2002 y es representante oficial de la PAWA.
Para practicarlo, casi no se usan accesorios. Sólo un calzado adecuado, con agarre al suelo y buena amortiguación. La ropa tiene que ser cómoda y permitir una gran movilidad.
Para los principiantes se recomienda el uso de protectores como precaución, para dejar de usarlos a medida que se avanza de nivel. No debe ser una costumbre llevarlos.
Los entrenamientos son duros y exhaustivos. Una de las maneras más difundidas es el entrenamiento de domingo a domingo, mañana y tarde. Consiste en tres horas por turno, repartidas de la siguiente manera: la primera hora de preparación física, la segunda de prueba de técnicas y la tercera para realizar la trazada. Siempre atendiendo y cuidando la seguridad. “Hay un concepto fundamental sobre nuestra actividad que la aleja de los deportes tradicionales: en el parkour no existen competencias ni líderes. El parkour se enfoca en la autosuperación”, agrega Bongard.
Las posibilidades económicas y algunos factores legales harán que lleve algunos años difundir mundialmente la actividad. Es por esto que PAWA ha desarrollado menciones de ‘representantes oficiales’ para los traceurs más experimentados de cada país y de ‘corresponsales’ para los que les siguen, con el objetivo de lograr que el parkour sea considerado deporte. “Lo que hemos conseguido es un muy buen nivel de aceptación en la sociedad. La semillita ya está plantada. Hay que acompañar y cuidar su crecimiento”, reflexiona Bongard.
Una regla importante en el parkour es no retroceder. Su lema: ‘Ser y durar’.



>> Un estilo de vida
El parkour es una actividad que está en constante crecimiento. “No es sólo una disciplina deportiva, también es una filosofía de vida”, explica Walter Bongard. Desde que se creó, han surgido derivados como el free running, que se enfoca en la cuestión estética, por ejemplo. Pero el parkour mantiene firmes sus principios fundacionales. Para los ‘traceurs’, el parkour aporta una visión diferente para enfrentar distintas situaciones de la vida cotidiana. “El parkour es como la vida real”, continúa Bongard. “Cuando tienes obstáculos en el camino debes superarlos, avanzar sin detenerte y seguir siempre hacia adelante”, sostiene. Eso es el parkour: el arte del desplazamiento superando obstáculos. Tanto por un bosque como por una ciudad, utilizando solamente las posibilidades que nos brinda nuestro cuerpo, de la manera más técnica, rápida y fluida posible. Se necesita un entrenamiento arduo desde lo físico hasta lo mental. “Cuando tienes un obstáculo delante tuyo, allí es donde comienza el parkour. Ser y durar es nuestro lema”, concluye Bongard.

Para más información: www.pka.com.ar

jueves, 8 de enero de 2009

A CATORCE AÑOS DE LA MUERTE DEL CAMPEÓN

Carlos Monzón perdió la vida en un accidente automovilístico el 8 de enero de 1995 en Santa Fe. Estaba en libertad por buena conducta y tenía 52 años. Fue uno de los mejores deportistas de la historia argentina y el mejor boxeador mediano de la historia.

Artículo publicado en Fox Sports Latin America: A catorce años de la muerte del campeón


El 8 de enero de 1995 se mataba en un accidente Carlos Monzón, el mejor pugilista mediano de la historia. Su vida se terminó en la ruta 1, en jurisdicción del paraje Los Cerrillos que une su ciudad natal, San Javier, con la de Santa Fe.

Monzón chocó con su Renault 19 cuando regresaba a la Unidad Penal N° 2 de las Flores luego de una salida por buena conducta. Tenía 52 años y había sido condenado en febrero de 1988 por la muerte de su pareja, Alicia Muñiz en Mar del Plata.

"Escopeta" había nacido el 7 de agosto de 1942 en un rancho del humilde barrio La Flecha de San Javier, pero creció en Barranquitas, un pequeño poblado de la capital santafesina.

Fue el octavo de trece hermanos. Era descendiente de los mocovíes, una tribu aborigen de sangre guerrera. De ellos seguramente heredó el temperamento y la determinación para ir al frente arriba del cuadrilátero. Monzón fue un guapo en el ring.

Aunque muchos discutieron su estilo, Monzón demolía a sus rivales. Tenía técnica, buen ataque, mejor defensa, pero por sobre todo, era eficaz. Disputó 100 combates profesionales, con 87 victorias (59 nocauts), una sin decisión, 3 derrotas y 9 empates.

La noche del 7 de noviembre de 1970, en el Palazzo dello Sport de Roma, destrozó al italiano Giovanni "Nino" Benvenutti, indiscutido campeón hasta ese momento, y se adueñó del cinturón mediano de la Asociación Mundial de Boxeo.

"`Gringo´, en el ring te voy a matar y voy a ser campeón del mundo", le había dicho el argentino cuando los presentaron. Fue nocaut en el duodécimo asalto después de un tremendo y final derechazo precedido de varios cross que inundaron la cara del italiano.

Monzón sólo abandonaría el cetro después de 14 defensas, todas ante rivales de calidad como Emile Griffith, Jean Claude Bouttier, Bennie Briscoe, José "Mantequilla" Nápoles o Rodrigo Valdez.


Así como conoció muchos "amigos del campeón", Monzón tuvo gente de la mejor madera al lado suyo cuando estuvo preso, como el gran maestro Amilcar Brusa, su entrenador y referente humano.

El mismo que se encargaba personalmente de sacarle de encima a las ninfas oportunistas que querían comprobar su apodo de "Macho" horas antes de subir al ring por alguna pelea mundialista.

Otro de los que estuvo muy cerca en el final de su vida fue Don Agustín "Chiquito" Uleriche, propietario de "El Quincho de Chiquito", el mítico comedor de frutos de río, ubicado a orillas de la Laguna Setúbal, en la costanera santafesina.

"Ahí se come el mejor pescado del mundo", decía Monzón cada vez que podía, agradecido porque cuando tenía siete años fue en carreta desde San Javier con su familia y el padre de "Chiquito" les dio comida y un lugar para dormir.

También el actor francés Alain Delon lo visitaba cada vez que podía.

Un día después de su muerte, la provincia de Santa Fe entera le brindó una conmovedora despedida demostrando lo que significó Carlos Monzón. El velatorio se llevó a cabo en la Municipalidad, a donde concurrieron miles de personas para darle el último adios a uno de los mejores deportistas de la historia argentina.

martes, 16 de diciembre de 2008

ROMPEN LA PELOTA

ARTÍCULO PUBLICADO EN LA REVISTA FOX SPORTS EN OCTUBRE DE 2008

DESDE LA NOVENA HASTA LA CUARTA, 180 CHICOS EMPUJAN EL SUEÑO DE LLEGAR A SER “JUGADOR DE BOCA”. CÓMO MANEJA EL CLUB ESTA INVERSIÓN A FUTURO QUE CADA VEZ LE OTORGA MÁS DIVIDENDOS.

En la Argentina, el desarrollo del fútbol profesional y el del amateur tienen cada vez más similitudes. El profesionalismo exige resultados inmediatos y dividendos económicos. Y el amateurismo también. Incluso, éste es igual de demandante, ya que de sus fuentes surgen los recursos que cubren las deudas, equilibran los balances y nutren los planteles profesionales.
De acuerdo al informe ‘Latin America Money League’ realizado el año pasado por la consultora Deloitte, la principal fuente de ingresos de los clubes argentinos es la transferencia de jugadores y representa el 34 por ciento, siendo España y México los principales mercados (el segundo rubro de ganancias es la televisación, que significa el 19 por ciento).
Es por eso que las instituciones más grandes del país vienen desarrollando desde hace más de una década un esfuerzo importante por captar talentos que cada vez son más jóvenes para que, en muchos casos, ni siquiera lleguen a debutar en la institución. Y Boca, específicamente, más allá de la explosión de gran cantidad de juveniles en los últimos tiempos, hace ya casi una década que viene teniendo resultados tangibles en su fútbol juvenil.

Un poco de historia
En Boca, la revolución de las inferiores llegó en 1996 con el arribo a la presidencia de Mauricio Macri, quien contrató a Jorge Bernardo Griffa como Director General del Departamento del Fútbol Amateur. Por aquel entonces no había aciertos ni en el fútbol amateur ni en el profesional. Carlos Bilardo era el entrenador de la Primera y el club invertía cerca de 40 millones de pesos (dólares) en jugadores que en muchos casos decepcionaron. En esa época llegaron Roberto Abbondanzieri, Sandro Guzmán, Cristian Dollberg, Fernando Cáceres, Néstor Lorenzo, Facundo Sava, Roberto Pompei, Sebastián Rambert, Silvio Carrario, Néstor Cedrés, Julio César Toresani, Diego Cagna, Mauricio Pineda, Hugo Guerra, Diego Latorre y algunos juveniles de Argentinos Juniors como Emanuel Ruiz, César La Paglia y Juan Román Riquelme.
Con el tiempo, los jugadores de inferiores fueron apareciendo y aunque todavía no se llegó al pretendido y pregonado “nueve de once”, es real que los jóvenes surgidos en la cantera xeneize tienen una consideración mejor que en años anteriores. “Siempre se nos criticó porque los juveniles no tenían lugar y hoy, después de muchos años de trabajo, estamos logrando que lo tengan. Esta situación, además, potencia los sueños de los otros chicos”, explica Fabián Beraldi, vicepresidente del fútbol amateur de Boca Juniors.
Durante la etapa de Griffa, que se extendió hasta 2004, se formaron y aparecieron jugadores como Nicolás Burdisso, Fabricio Coloccini, Pablo Ledesma, Juan Forlín, Sebastián Battaglia, José María Calvo, Alfredo Moreno, Christian Giménez, Jonathan Fabbro, Fernando Gago, Neri Cardozo, Ever Banega, Matías Cahais y Carlos Tevez.
Luego vendrían las breves etapas de Fabián Carrizo, del profesor Alfredo Altieri y de Horacio Bongiovanni. Hoy la coordinación del fútbol juvenil la llevan adelante Andrés Lillini, en la parte futbolística, y Julio Santella, en lo que concierne a la preparación física.
Lillini tiene 34 años y llegó al club en febrero de 2007, después de trabajar seis años en las inferiores (o “fuerzas básicas”, como le llaman en México) del Morelia. Su etapa como jugador terminó a los 24 años por una pubialgia. Desde entonces comenzó su carrera como entrenador especializado en juveniles, profesión que perfeccionó con cursos en Holanda y Cuba. Del profesor Santella no hay nada nuevo para decir: es un reconocido preparador físico que fue integrante del cuerpo técnico de Carlos Bianchi.


La formación

“El jugador no llega formado a Primera División en nuestro país. Yo entiendo que recién está maduro entre los 21 y los 23 años. Y acá, a esa edad, un jugador ya tiene varios partidos en el lomo”, explica Lillini. Es decir: los juveniles se terminan de formar en la Primera, acelerándose los procesos formativos de acuerdo a las necesidades de cada club.
En los últimos años se ha dado un fenómeno muy particular: desde las inferiores de Boca han surgido futbolistas que no sólo se destacan en la Primera del club, sino que los que no llegan explotan en otros equipos.
En nueve meses, Carlos Ischia ya hizo debutar a doce juveniles. Además, hay otros tres que se fueron. Sebastián Nayar lo hizo por las suyas al Recreativo de Huelva (España) y ahora debe volver de acuerdo a una decisión de la FIFA. Además, en junio se vendió al lateral izquierdo Luis Ibáñez al Dinamo Zagreb, de Croacia, en un millón de dólares, cuando apenas había jugado dos partidos en la Primera xeneize. Pero la aparición más destacada del último tiempo fue la de Fabián Monzón, el defensor de 21 años, que con apenas 20 partidos en el primer equipo fue transferido al Betis de España en 9 millones de euros, una cifra que deja atrás a los 10 millones de dólares que pagó Barcelona por Diego Maradona, en 1982. Claro, son otros tiempos...
En la actualidad, Boca tiene 30 jugadores por plantel en cada una de sus divisiones inferiores. “Están los destacados y están los futbolistas por desarrollarse. Como formador uno piensa que el jugador destacado tiene una proyección para llegar a Primera. Después, la demanda de la Primera División y la apuesta que haga el entrenador va a llevar al jugador a debutar”, profundiza Lillini. El resto, los que no llegan al primer equipo, han tenido un proceso formativo de seis o siete años en Boca Juniors que les abre las puertas para jugar en cualquier otro lado y les permite destacarse.
“Estar en Boca es estudiar en Harvard, estás en la mejor universidad del mundo. Después seguro tenés trabajo, depende de vos”, enfatiza el coordinador boquense. Es evidente que en los últimos tiempos los jugadores de Boca también son vistos con muy buenos ojos en el mundo futbolístico y por eso vienen a buscarlos desde diferentes lugares del planeta.
En Argentina existe el mito sobre quiénes descubren a los jugadores. Pero Boca tiene una estructura montada para captar a los buenos valores y formarlos. Darles un valor agregado sin el cual no podrían llegar a ser profesionales.
En el fútbol juvenil del club trabajan 45 personas entre técnicos, preparadores físicos, doctores, psicólogos y trabajadores sociales. Toda esta gente tiene incidencia directa en la formación del jugador, dado que mantienen un constante trato diario.

El gran momento actual
En los últimos dos años, todos los entrenadores que pasaron por Boca utilizaron jugadores de las inferiores. Ricardo La Volpe tuvo en cuenta a Nicolás Bertolo, Andrés Franzoia y Matías Silvestre, tres nombres que hoy ya no están. Bertolo juega en Banfield, Franzoia en Rosario Central y Silvestre en el Catania de Italia. Después, Miguel Ángel Russo consolidó a Ever Banega. Pero es Ischia el que está desarrollando una etapa con varios juveniles, algo que para muchos es un riesgo. Por eso, por un lado hay un gran mérito del entrenador y por el otro una gran apuesta de los dirigentes. “Es cierto que con Carlos Ischia se buscó el perfil de un técnico que pueda darles más lugar a los chicos. Esperemos que le vaya muy bien porque es gracias a su trabajo que han debutado tantos jugadores. Le ha hecho muy bien al club y ojalá logre los resultados esperados”, resume Beraldi sobre el ex ayudante de campo de Carlos Bianchi.
La pensión de Boca en Casa Amarilla alberga en este momento a 85 chicos que juegan en diferentes divisiones entre la Novena y la Cuarta. Allí hay dos personas encargadas de la parte administrativa, dos celadores, cinco cocineros, dos nutricionistas encargadas de hacer el menú, una profesora de apoyo por cada una de las materias que cursan los chicos, para que los ayude en las dificultades de aprender, y dos trabajadoras sociales que se encargan de seguir a aquellos adolescentes que vienen del interior. Toda una plataforma que no sale a luz pero que es fundamental en el proceso formativo de los futuros valores. “La inversión aproximada del club en el fútbol amateur es de cuatro millones de dólares anuales”, aporta Beraldi. Anualmente, los captadores de Boca observan cerca de 30 mil jugadores de cada rincón del país, de los cuales se preseleccionan 4 mil que son probados a fin de año, cuando se eligen los ‘refuerzos’ de las inferiores. Este proceso es parte del plan de captación desarrollado por el club.
Por el momento, las inferiores de Boca alternan sus prácticas entre Casa Amarilla y el predio de Vialidad Nacional, en Ezeiza. Pero en breve, según Beraldi, habrá novedades con respecto a esta cuestión. “La decisión de tener un predio propio está tomada”, afirma el dirigente.

La experiencia de Viatri
El delantero Lucas Viatri es una de las últimas revelaciones juveniles de Boca, más alla de que el año pasado sumó experiencia en Emelec de Ecuador y en Maracaibo de Venezuela. Viatri llegó al club a los 9 años y hoy, a los 21, reconoce que no sólo jugar en la Primera del equipo de la Ribera es distinto, sino también hacer las inferiores: “Boca me dio la formación que tengo como jugador. Yo no tuve muchas necesidades porque siempre estuve con mi familia, pero a los chicos que vienen desde el interior el club les da todo. Incluso algunos amigos que quedaron libres reconocen lo que les dio el club. Desde muy chico viajo con Boca por todo el mundo y las comodidades que te dan acá no están en todos lados”.

Los custodios de las joyas
Andrés Lillini (foto) es el coordinador de todas las divisiones inferiores del club. A su lado trabaja Julio Santella, como coordinador físico. Ellos son la cabeza de un equipo que tiene la responsabilidad de preparar a seis categorías, las que a la larga abastecerán al primer equipo. Al frente de la Cuarta División está Oscar Regenhardt; Sergio Saturno se encarga de la Quinta y de la Sexta. El técnico de la Séptima es Omar Larrosa, mientras que Roberto Pompei es el responsable de la Octava y Luis Lúquez, el de la Novena. Al equipo lo completan Rubén Sánchez, entrenador de arqueros, y el trío de captadores de talentos: Roberto Mouzo, Ricardo Almada y José Malleo.

El `robo´ de jugadores, por María Emilia Cebeiro Martínez, abogada, socia de la consultora FUTBOLEGAL
"Enormes son las preocupaciones que sufren los clubes cuando, luego de la inversión realizada en la formación de jugadores, se encuentran con que son seducidos por clubes del exterior. Frente a estas situaciones, tanto la FIFA como la AFA prevén normas que intentan no sólo proteger a los menores, sino también compensar a los clubes.
A partir del fichaje, el menor queda afiliado deportivamente al club y –al igual que sucede con los profesionales– se requerirá la autorización de la AFA y la conformidad de ese club para una transferencia. Las normas FIFA prohiben las transferencias de menores de 18, aunque existen excepciones. Por encima de estas disposiciones, existen principios constitucionales que no pueden ser dejados de lado. En situaciones como las mencionadas, a veces los padres invocan la patria potestad con la pretensión de que la justicia les otorgue la libertad de acción de sus hijos. Y, contra eso, la FIFA no tiene solución".

30 Mil
Los jugadores que este año serán vistos por Mouzo, Almada y Malleo, los tres captadores.

martes, 2 de diciembre de 2008

DESARMANDO A RIQUELME

ARTÍCULO PUBLICADO EN LA REVISTA FOX SPORTS EN JULIO DE 2008

LA FIGURA DE BOCA NUNCA PASA DESAPERCIBIDA. LOS QUE LO QUIEREN, Y LOS QUE NO, OPINAN SOBRE SUS VIRTUDES Y DEFECTOS. UN JUGADOR QUE DESPIERTA PENSAMIENTOS ENCONTRADOS.

“Riquelme juega sólo cuando posee el balón. Y en el fútbol tu equipo no siempre lo tiene. Cuando eso pasaba en el Barcelona, por culpa de Riquelme, jugábamos con 10”. Louis Van Gaal

“Es un jugador fundamental. Maneja al equipo y es muy difícil conseguir un sustituto”. Alfio Basile


“Tiene que ser más agresivo en la mitad de la cancha. Cuando busca el balón, el equipo funciona, pero cuando no lo busca, no. Todos sabemos que él es así: a veces camina y a veces es
más dinámico”. José Luis Chilavert

“Es uno de los mejores jugadores que vi. Tiene mucha experiencia y capacidad para resolver situaciones dentro y fuera de la cancha. Siempre lo quise dirigir y ahora me doy ese lujo”. Carlos Ischia

“Cuando está bien es un crack. Pero, si no lo está, su rendimiento baja mucho. Depende más de su talento que del trabajo diario”. Radomir Antic

“Román es un jugador diferente para el fútbol argentino”. Gabriel Batistuta

“Es muy lagunero. Les transmite su estado de ánimo a los compañeros”. Fernando Bravo, conductor

“Su talento es indiscutible, pero nadie puede estar por encima de lo que es el principio de autoridad”. Manuel Pellegrini

“Riquelme es un gran campeón. Un jugador que siempre marca la diferencia”. Dunga

“Riquelme es un gran futbolista, pero, más que de volante, debería jugar de mediapunta”. Héctor Cúper

“Tiene mucha personalidad y siempre da lo máximo para el equipo. Maneja los tiempos de un
partido”. Carlos Bianchi

“Como jugador es indiscutible, pero algunas actitudes personales le juegan en contra y lo convierten en un líder negativo”. Ari Paluch, periodista

“Tiene pausa, sabe mantener la pelota y siempre está para apoyar al grupo cuando hace falta”. Julio C. Cáceres

“En Boca hace lo que quiere. En la Selección no, y le cuesta. Es capaz de abrazar a Messi para que lo vea la gente”. José Sanfilippo

“Se lo discute porque está dentro del grupo que quedó eliminado en el último Mundial”. Alberto Márcico

“Es un gran jugador. Yo le reprocho cómo mueve los brazos en la cancha, como desautorizando a su entrenador”. Carlos Morete

“Para jugar acá, le sobra. Pero alguien le tiene que decir: `jugá al fútbol, no sos Dios. Movete, el equipo te necesita’. Cuando llegó, vino con el ritmo europeo. Ahora está lento como el fútbol argentino”. Hugo Orlando Gatti

“Cuando anda bien es un fenómeno, pero cuando las cosas le salen mal es perjudicial para el equipo”. Norberto Alonso

“¿Alguien puede explicar por qué le cuesta tanto a un ‘fenómeno’ como él jugar en Europa?”. Ricardo La Volpe

“Si le preguntás a uno de River te va decir que es lento. Pero es el que maneja siempre los hilos del equipo”. Marcos Di Palma, piloto

“Es el mejor jugador del fútbol argentino. Y tiene la ventaja de que habla en la cancha; eso lo hace más completo”. Antonio Rattín

“Es un grande, uno de esos jugadores que cualquiera quisiera tener dentro de un plantel”. Bruno Marioni

“Cuando está fino con el balón abre cualquier partido, ya sea con pelota parada o con un pase milimétrico”. Ricardo Caruso Lombardi



Juan Román Riquelme nació el 24 de junio de 1978 en San Fernando. Surgió de las Inferiores de Argentinos Juniors, debutó con Boca (1996), jugó en el Barcelona y en el Villarreal de España.

7 TITULOS CON BOCA
Riquelme ganó los Apertura 1998 y 2000, el Clausura 1999, las Libertadores 2000, 2001 y 2007, y la Copa Intercontinental 2000.

136 PARTIDOS Y 39 GOLES
Es la marca de su paso por la Liga Española con el Barcelona y el Villarreal. En competencias europeas jugó 42 encuentros y anotó 10 goles.

TORNEO CLAUSURA 2008
Riquelme jugó 10 partidos. Estuvo en contacto con el balón 767 veces, lo recuperó en 8 oportunidades, lo perdió en 132 y dio 12 pases gol.

ELIMINATORIAS 2010
En 6 encuentros con la Selección, estuvo en contacto con la pelota 478 veces, la recuperó en 6
oportunidades, la perdió 59 y dio 3 pases gol.

jueves, 20 de noviembre de 2008

EL HOMBRE DE ACERO

ENTREVISTA PUBLICADA EN LA REVISTA FOX SPORTS EN NOVIEMBRE DE 2008


EL KICKBOXING COLMÓ DE GENTE AL GLORIOSO LUNA PARK, CON JORGE ‘ACERO’ CALI COMO FIGURA CENTRAL, TANTO ARRIBA COMO ABAJO DEL RING. EL CAMPEÓN DEL MUNDO DE LA WKN HABLÓ SOBRE EL PRESENTE Y EL FUTURO DE ESTE DEPORTE EN ARGENTINA.

Los deportistas que tienen un perfil alto suelen ser polémicos. Jorge ‘Acero’ Cali no es la excepción. El campeón del mundo de la World Kickboxing Network (WKN) le abrió las puertas de su vestuario a la revista Fox Sports para que lo acompañe antes, durante y después de su última presentación, el viernes 24 de octubre, en el Luna Park ante alrededor de seis mil espectadores y con la televisación de Fox Sports para toda América.
Cali arribó al mítico estadio de la calle Bouchard a las 21.45, cuando la arena ya ardía con combates que despertaban el fervor de los aficionados. Desde que ingresó al camarín número 64, la puerta nunca se cerró. Los colaboradores entraban y salían tanto como los periodistas, los camarógrafos y los allegados. ‘Acero’ parecía más concentrado en la organización del evento que en su combate contra el brasileño Ademar ‘Marreta’ Correa. “¿Hay gente? ¿Cómo la está pasando? ¿Quién ganó?”, preguntaba frecuentemente. Incluso en un momento un colaborador de Correa se acercó a buscar guantes de látex y él mismo se encargó de que se los consiguieran. Es que Cali, además de ser el peleador más conocido de este deporte en la Argentina y en Latinoamérica, también es el promotor, a través de la empresa Megaboxing Sports, de los festivales. Se encarga, además de subir al ring, de programar las peleas, de atender a la prensa, de la promoción y de la producción general, entre otras cuestiones organizativas. “Es mi trabajo saber si la gente está cómoda y viendo un buen espectáculo. Cuando arrancamos con esta movida del kickboxing, hace poco más de cinco años atrás, estaba más pendiente de la preparación física y de dar mucho más show en la pelea. Ahora busco algo más contundente. Sé que estamos haciéndole el camino a todos los deportistas que vienen trabajando muy desprolijos y dispersos. Con una organización seria como la WKN hemos encontrado una autopista para que puedan soñar con un título del mundo”, cuenta ‘Acero’, que tiene 37 años y practica artes marciales desde los cinco.
Cali hizo su aparición en el Luna Park bajo una lluvia de papelitos plateados y cubierto de humo, agregándole más color al evento. Su combate estuvo precedido por otros de gran nivel que entusiasmaron al público. Sin embargo, ‘Marreta’ Correa no estuvo a la altura de sus antecedentes. Después de un low kick de Cali en su pierna izquierda, el brasileño no quiso seguir. Se fue rápido del estadio y sin hacer declaraciones.
El kickboxing está creciendo mucho en los gimnasios barriales de la Argentina. Cada uno de los peleadores convoca a un grupo nutrido de gente que los acompaña sufriendo y gozando a la vez, de acuerdo a las alternativas de los combates. También hay gran cantidad de fanáticos de otros deportes de contacto, por ejemplo los del boxeo, que se sienten atraídos por el show que se monta alrededor, que incluye televisación directa, lujuriosas promotoras y un atractivo marco de público.
El antes y el después de cada pelea se refleja con intensidad en los rostros inflamados y en los cuerpos morados de los participantes. En general, quienes se acercan al kickboxing lo hacen después de haberse formado en otras artes marciales buscando ‘algo más’. El mismo ‘Acero’ Cali se destacó en el tae kwon do y llegó al kickboxing buscando un deporte más contundente.
En el evento estuvo presente el francés Stephane Cabrera, presidente de la WKN, quien tiene la intención de que ‘Acero’ realice algunas peleas en Europa el año próximo. Allí tendría la posibilidad de medirse con los mejores peleadores del mundo.
Pero Cali, más allá de tener una carrera deportiva abierta, sigue haciendo foco en el desarrollo del kickboxing en la Argentina y en Latinoamérica. Así lo demuestran sus palabras.

–¿Qué objetivo tenés como empresario y promotor de kickboxing?
–Fui el primero y no quiero ser el último. Lo que pretendo es que este deporte siga creciendo, hacer más cantidad de eventos en vivo y que se puedan transmitir a toda Latinoamérica. Tenemos aficionados en México, Chile, Ecuador y Venezuela. Eso lo marca la pantalla de Fox Sports, cuando vemos el rating.
–¿Cómo está visto el kickboxing argentino a nivel mundial?
–No estamos mal. Tenemos un director deportivo, Fernando Muñoz, que se encarga de poner a punto a cada peleador, más allá de que cada uno tiene su profesor. No tenemos un mal nivel. Hace poco viajaron a Tolouse, Francia, tres peleadores: Cristian Bosch, Pablo Roa y Maxi Rodríguez (los tres estuvieron en el Luna Park) e hicieron un muy buen papel. Lo que sucede es que allá son profesionales y entrenan para vivir de esto. En Argentina eso todavía no es posible.


UN EX CAMPEÓN DEL MUNDO EN EL RINCÓN
Entre todos los colaboradores que asisten a Jorge ‘Acero’ Cali hay uno que se destaca sobre los demás. Se trata de Marcelo Fabián Domínguez, ex campeón mundial crucero del Consejo Mundial de Boxeo, quien acompaña a Cali por todos lados desde 1998. No sólo lo venda y lo asiste en el rincón, sino que además es su técnico de boxeo.
El fenómeno del kickboxing en Argentina no es nuevo para el ‘Gordo’ Domínguez. “Mucha gente a la que le gustaba el boxeo se acercó al kickboxing porque brinda más show y se ha transformado en un espectáculo. El boxeo no lo es y por eso perdió gente”, comenta con un poco de resignación el ex campeón.

jueves, 6 de noviembre de 2008

EL DEPORTE COMBATE A LA DIABETES


ES UNA ENFERMEDAD QUE CADA VEZ PADECEN MÁS PERSONAS, PERO EL DEPORTE Y LA ACTIVIDAD FÍSICA SON FORMAS DE COMBATIRLA. INCLUSO, HAY CASOS DE DIABÉTICOS QUE SE HAN CONVERTIDO EN FIGURAS DEL BÁSQUET Y DEL FÚTBOL, POR EJEMPLO.

La diabetes es un desorden del proceso que se encarga de convertir los alimentos que se ingieren en energía, es decir, del metabolismo. Y la insulina es el factor más importante en todo este proceso. Se trata de una hormona segregada por el páncreas, una glándula ubicada detrás del estómago.
Contrariamente a lo que muchos todavía creen, esta enfermedad no es un impedimento para ser deportista profesional. Tomando los recaudos pertinentes, es posible practicar con éxito cualquier disciplina. Hasta tal extremo que se pueden encontrar diabéticos en todos los deportes de alto nivel competitivo, y muchos con rendimientos realmente notables.
A Chris Dudley le diagnosticaron diabetes a poco de cumplir los 16 años, pero eso no le impidió jugar “nada más” que 14 temporadas en la NBA, incluyendo casi mil partidos, una final y playoffs con equipos de cinco franquicias diferentes. Desde hace años preside una fundación para ayudar a los niños que padecen diabetes. Otro basquetbolista destacado es Adam Morrison, alero de los Charlotte Bobcats.
Steve Redgrave fue un notable remero en las décadas del ‘80 y ‘90. Pero la dimensión de su hazaña no se limita solamente a este deporte: consiguió cinco medallas de oro en cinco Juegos Olímpicos consecutivos, desde Los Angeles 1984 hasta Sydney 2000, además de una de bronce.
Está considerado uno de los más grandes atletas olímpicos. También se probó corriendo maratones, siempre prestando mucha atención a su diabetes.
Del mismo modo se puede mencionar al nadador estadounidense Gary Hall, ganador de 5 medallas de oro olímpicas, a los golfistas Kelli Kuehne y Michelle McGann y al beisbolista Jason Johnson, todos del mismo país. También son destacables los casos del polista argentino Ignacio Heguy y los jugadores de football americano Jay Leeuwenburg, a quien le detectaron diabetes a los 12 años, y Jay Cutler.
Este último tiene 25 años y es mariscal de campo de los Denver Broncos: ha sido diagnosticado con diabetes del Tipo 1, según confirmó su representante Marty Garafalo. Por su condición, necesitará inyecciones diarias de insulina y, según explicó el vocero, “su enfermedad de ninguna manera pone en peligro su carrera deportiva”.
Los casos de los jugadores de football americano demuestran que la enfermedad no fue impedimento para practicar un deporte rudo, de máxima exigencia física. Lo mismo ocurre en el hockey sobre hielo, una actividad violenta que precisa de atletas en su plenitud. Así fue como lo practicó Bobby Clarke, miembro del Salón de la Fama de Hockey. Otro ejemplo a seguir.
En el fútbol también hay casos. Diego Armando Maradona es el diabético más famoso, aunque no es insulinodependiente.
El hispano marroquí Yaagoubi Moha es insulinodependiente y hace poco fichó para la Real Sociedad de San Sebastián, después de haber pasado por el Espanyol de Barcelona y el Osasuna de Pamplona, todos de alta competencia.


LA INSULINA
Durante la digestión, los alimentos se descomponen para crear glucosa, la mayor fuente de energía para el cuerpo humano. Esta glucosa pasa a la sangre, donde la insulina le permite penetrar en las células.
Lo que les sucede a las personas que tienen diabetes es la falla de alguno de los componentes del sistema: el páncreas produce escasa insulina o directamente no lo hace (es la llamada diabetes Tipo I); o las células del cuerpo no responden a la insulina que se produce (diabetes Tipo II).
El tipo I también es llamada ‘diabetes juvenil’ porque aparece frecuentemente durante la infancia, aunque también puede detectarse en adultos.
Quienes la padecen (menos del diez por ciento de los diabéticos) deben inyectarse insulina para poder vivir, dado que el cuerpo no la produce. El tipo II se da en adultos, generalmente después de los 40 años. En este caso, el cuerpo sí produce insulina, pero ésta no acompaña a la glucosa hasta el interior de las células.

LOS BENEFICIOS DEL DEPORTE
Este problema provoca la concentración de la glucosa en la sangre, de forma que el cuerpo se priva de su principal fuente de energía. Los altos niveles de glucosa en la sangre pueden dañar los vasos sanguíneos, los riñones y los nervios. La diabetes es una enfermedad crónica y, hasta el momento, incurable.
Años atrás se cuestionaba la indicación de realizar ejercicio físico a los diabéticos. Sin embargo, actualmente la mayoría de los especialistas en la materia lo considera como una de las mejores vías para prevenir y combatir esta patología.
“La actividad física es uno de los sostenes de la salud del diabético”, afirma la licenciada Patricia Pereyra, docente de biomecánica y fisiología de la Fundación Barceló, institución argentina dedicada a las ciencias de la salud. “Las otras son el control médico y detección de la enfermedad, la dieta y la insulina, si es que son insulinodependientes”, agrega.
En 2004, un estudio realizado en Hawaii por la American Journal of Epidemiology, que consistió en seguir durante seis años la evolución médica de 6.800 adultos de edades comprendidas entre los 45 y los 68 años, concluyó que los poco aficionados a practicar deportes tienen el doble de riesgo de padecer diabetes no insulinodependiente que aquellos que practican ejercicio físico.
“Los músculos, para poder contraerse, necesitan usar glucosa como fuente de energía, especialmente si hacemos actividad aeróbica. Esto nivela el azúcar. La actividad física reduce considerablemente los factores de riesgo de contraer diabetes cuando se es adulto”, completa la licenciada Pereyra.
Respecto de los cuidados, la higiene es fundamental: “El deportista diabético tiene que cuidar mucho sus pies. Una pequeña herida en la piel produce gangrenas y las complicaciones pueden llegar hasta la amputación del pie. La higiene y el cuidado con las cicatrizaciones son lo más importante”. Se estima que, con un cuidado correcto de los pies, se podría prescindir de un 75 por ciento de todas las amputaciones en personas con diabetes.
“Se trata de una enfermedad costosa para controlar, ya que los insumos son caros. También es importante que el entorno esté muy informado. Cuando son chicos, para recordarles la aplicación de insulina y que coman cuando les corresponde. En la adultez, para que no se tienten con cosas que no pueden comer”, enfatiza Pereyra.

POSIBILIDADES INFINITAS
Cada año, 7 millones de personas desarrollan diabetes y, de acuerdo a las proyecciones de la Federación Internacional de la Diabetes (IDF), en el año 2025 habrá 380 millones de afectados.
El sedentarismo y la mala alimentación son, entre otras, las causas del incremento del número de diabéticos en todo el mundo, que asciende en la actualidad a 140 millones.
Muchos jóvenes reciben el diagnóstico de su enfermedad con incertidumbre y creen que sus sueños se derrumban, cuando en realidad lo que aparece es un obstáculo importante como cualquier otro de los que se debe enfrentar en la vida.
Ramiro, por ejemplo, tiene 15 años recién cumplidos. Hace apenas dos meses se enteró de que es diabético. “Al principio me angustié mucho y me asusté. Pero con el paso del tiempo me voy dando cuenta de que si soy estricto con la dieta y me controlo adecuadamente, no me limita para nada”, cuenta.
Lo más complicado para él es la ingesta de verduras y vegetales, algo a lo que no estaba acostumbrado. Ramiro practica paddle y se entrena tres veces por semana. Su sueño es ser profesional. También una vez por semana juega al fútbol con sus amigos. El deporte es una parte fundamental de su vida y ahora se ha vuelto imprescindible para su salud.
Un motivo importante por el cual crece el porcentaje de diabetes en los niños es que pasan demasiado tiempo encerrados jugando con videos o navegando en Internet, alcanzando la cumbre del sedentarismo, consumiendo comida chatarra y gaseosas que son la principal fuente de hidratos de carbono.
Sería interesante, antes de darle la razón a las estadísticas, empezar a mover el cuerpo y hacer deportes. No sólo son una caparazón que protege de distintas enfermedades, sino que pueden transformarse en fuentes de vitalidad inagotables. Miles de personas que preservan su salud gracias a ellos, lo garantizan.


194 MILLONES
Son los enfermos de diabetes alrededor del planeta. Para 2025, la cifra trepará a 333 millones.

90 POR CIENTO
El porcentaje de diabéticos que son Tipo 2, es decir que no dependen de las inyecciones de insulina.

6 MILLONES
Las personas que son diagnosticadas con diabetes cada año. ¿Cuántas no saben de su enfermedad?