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viernes, 4 de septiembre de 2009

HÉROES DESCONOCIDOS: JACK JOHNSON


ARTICULO PUBLICADO EN LA REVISTA FOX SPORTS EN JUNIO DE 2008

FUE EL PRIMER CAMPEÓN DEL MUNDO NEGRO DE PESO PESADO. ERA HIJO DE ESCLAVOS Y FUE PERSEGUIDO POR SU COLOR DE PIEL. UN BOXEADOR ÚNICO.

"Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que lu­chan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida: ésos son los imprescindibles", sen­tenció alguna vez el escritor alemán Bertolt Brecht. Jack Johnson fue un imprescindible: el primer campean mundial negro de los grandes pesos en una época en la que los negros no po­dían caminar por la misma vereda que los blancos y debían pelear entre sí por un poco de comida. Humillante.
John Arthur Johnson nació en Galveston, Texas, y era hijo de esclavos. Debutó en 1897 contra Joe Choynsky, pero am­bos fueron arrestados porque los com­bates estaban prohibidos. En la cárcel, Choynsky le enseñó algunos secretos de este deporte. Por aquellos años en los que Johnson comenzaba a destacarse, ningún boxeador negro había teni­do la posibilidad de pelear por el tí­tulo del mundo.
John Lawrence Sullivan había sido el último campeón de puños desnudos y el primero con guantes. Su reinado fue en­tre 1882 y 1892 y, por entonces, se negó a pelear con Peter Jackson argumentando que "nunca lucharía contra un negro". Los campeones que le siguieron (Jim Corbett, Bob Fitz Simmons y Jim Jeffreis) tampoco quisieron hacerlo. Este último parafraseó a Sullivan para re­chazar a Johnson. Más adelante, la his­toria tomaría un giro total.
Tras retirarse Jeffreis, Marvin Hart ganó el título vacante y lo perdió en 1905 ante el canadiense Tommy Burns. Johnson comenzó a perseguirlo por Ir­landa, Francia, Australia... Donde sea, siempre estuvo Johnson. No sólo comba­tía en los mismos lugares, sino que se ubicaba en la primera fila, desafiante. Hasta que Burns no pudo negarse.
El combate fue el 26 de diciembre de 1908, en Sidney, y Johnson no tuvo pie­dad. "Vamos Tommy, ¿no sabes golpear más fuerte?", lo provocaba mientras le rompía la cara. La paliza fue tremenda y el desenlace llegó en el asalto 14, luego de un derechazo salvaje. Los festejos en Estados Unidos dejaron un saldo de 19 muertos. Todos negros.
"La gran esperanza blanca", de Howard Sackler, es la historia de Johnson llevada al cine. Pero, también, la encen­dida búsqueda que iniciaron los racis­tas para encontrar un blanco que pudie­ra arrebatarle el título...
Ante tanta presión, el ex campeón Jim Jeffries (que no le había dado la oportu­nidad por ser negro) volvió a pelear. Va­rios estados se negaron a realizar el combate por temor a los disturbios. Fi­nalmente se realizó en Reno, Nevada, ante 22 mil espectadores, el 4 de julio de
1910 (conmemoración del Día de la Independencia en Estados Unidos). Jeffries aguantó el castigo hasta el 15º round. Cuando la noticia explotó por el país, se sucedieron nuevos incidentes, heridos y muertos. Por eso, Johnson estuvo diez años sin poder defender su título.
Era engreído y además tenía relaciones con mujeres blancas menores que él; un hecho escandaloso para la época. Tres de sus cuatro esposas fueron blancas. Entonces existía la ley Mann, contra el tráfico de mujeres, que prohibía a un hombre llevarse una dama a otro estado con propósitos inmorales: era ilegal viajar con una mujer sí no se estaba casado con ella. Una de sus esposas no soportó la persecución y se suicidó. Finalmente, Johnson fue condenado a más de un año de prisión por otro matrimonio y tuvo que escapar a Europa: ninguna norma escrita lo haría renunciar amor que sentía.
En 1915 le ofrecieron 'defender' el título contra Jess Willard. El promotor dijo que tenía un trato con la Justia que podría volver a Estados Unidos y no ir a prisión si se dejaba ganar por el boxeador blanco. Su madre estaba muy enferma y quería verla. La pelea fue el 5 de abril de 1915, en La Habana, y Johnson perdió, como estaba previsto. Pero era mentira: no pudo ver a su madre y decidió regresar a Europa.
Murió el 10 de junio de 1946 en un accidente automovilístico en Carolina del Norte. Tenía 68 años. Había regresado a su país en 1920 y cumplido con la condena que pesaba sobre él. Jack Johnson fue un hombre imprescindible. El gran Muhammad Alí lo afirmó: "Digan que quieran, el fue el mas grande".

jueves, 8 de enero de 2009

A CATORCE AÑOS DE LA MUERTE DEL CAMPEÓN

Carlos Monzón perdió la vida en un accidente automovilístico el 8 de enero de 1995 en Santa Fe. Estaba en libertad por buena conducta y tenía 52 años. Fue uno de los mejores deportistas de la historia argentina y el mejor boxeador mediano de la historia.

Artículo publicado en Fox Sports Latin America: A catorce años de la muerte del campeón


El 8 de enero de 1995 se mataba en un accidente Carlos Monzón, el mejor pugilista mediano de la historia. Su vida se terminó en la ruta 1, en jurisdicción del paraje Los Cerrillos que une su ciudad natal, San Javier, con la de Santa Fe.

Monzón chocó con su Renault 19 cuando regresaba a la Unidad Penal N° 2 de las Flores luego de una salida por buena conducta. Tenía 52 años y había sido condenado en febrero de 1988 por la muerte de su pareja, Alicia Muñiz en Mar del Plata.

"Escopeta" había nacido el 7 de agosto de 1942 en un rancho del humilde barrio La Flecha de San Javier, pero creció en Barranquitas, un pequeño poblado de la capital santafesina.

Fue el octavo de trece hermanos. Era descendiente de los mocovíes, una tribu aborigen de sangre guerrera. De ellos seguramente heredó el temperamento y la determinación para ir al frente arriba del cuadrilátero. Monzón fue un guapo en el ring.

Aunque muchos discutieron su estilo, Monzón demolía a sus rivales. Tenía técnica, buen ataque, mejor defensa, pero por sobre todo, era eficaz. Disputó 100 combates profesionales, con 87 victorias (59 nocauts), una sin decisión, 3 derrotas y 9 empates.

La noche del 7 de noviembre de 1970, en el Palazzo dello Sport de Roma, destrozó al italiano Giovanni "Nino" Benvenutti, indiscutido campeón hasta ese momento, y se adueñó del cinturón mediano de la Asociación Mundial de Boxeo.

"`Gringo´, en el ring te voy a matar y voy a ser campeón del mundo", le había dicho el argentino cuando los presentaron. Fue nocaut en el duodécimo asalto después de un tremendo y final derechazo precedido de varios cross que inundaron la cara del italiano.

Monzón sólo abandonaría el cetro después de 14 defensas, todas ante rivales de calidad como Emile Griffith, Jean Claude Bouttier, Bennie Briscoe, José "Mantequilla" Nápoles o Rodrigo Valdez.


Así como conoció muchos "amigos del campeón", Monzón tuvo gente de la mejor madera al lado suyo cuando estuvo preso, como el gran maestro Amilcar Brusa, su entrenador y referente humano.

El mismo que se encargaba personalmente de sacarle de encima a las ninfas oportunistas que querían comprobar su apodo de "Macho" horas antes de subir al ring por alguna pelea mundialista.

Otro de los que estuvo muy cerca en el final de su vida fue Don Agustín "Chiquito" Uleriche, propietario de "El Quincho de Chiquito", el mítico comedor de frutos de río, ubicado a orillas de la Laguna Setúbal, en la costanera santafesina.

"Ahí se come el mejor pescado del mundo", decía Monzón cada vez que podía, agradecido porque cuando tenía siete años fue en carreta desde San Javier con su familia y el padre de "Chiquito" les dio comida y un lugar para dormir.

También el actor francés Alain Delon lo visitaba cada vez que podía.

Un día después de su muerte, la provincia de Santa Fe entera le brindó una conmovedora despedida demostrando lo que significó Carlos Monzón. El velatorio se llevó a cabo en la Municipalidad, a donde concurrieron miles de personas para darle el último adios a uno de los mejores deportistas de la historia argentina.

jueves, 29 de noviembre de 2007

"TODAVÍA VOY AL GIMNASIO Y ENTRENO"


ARTICULO PUBLICADO EN LA REVISTA FOX SPORTS EN ESPAÑOL EN MAYO DE 2007

JOSÉ PIPINO CUEVAS


EL EX CAMPEON MUNDIAL WELTER SIGUE LIGADO AL BOXEO ENTRENANDO A SU HIJO, PERO TAMBIEN TIENE TIEMPO PARA OTRAS ACTIVIDADES.

Muchos deportistas, cuando se retiran, no tienen proyectos y no saben cómo continuar su vida. Para José Pipino Cuevas la situación es totalmente diferente. Tiene tantos proyectos como ganas de concretarlos. Siempre acompañado de su familia, Pipino sale a ganar. Como cuando boxeaba. “Ahorita ando muy bien, gracias a Dios. Dedicado a las carnicerías que tengo. Con bastante trabajo, ya que también estoy preparando a uno de mis hijos, Iván, que es peso completo. Ya van a conocerlo, lo veo con muchísimo futuro. Posee una pegada que ningún mexicano de esa categoría tiene. Da durísimo. En dos o tres meses va a debutar en Las Vegas como profesional. Y yo estoy preparándolo”, dice con entusiasmo. Pipino habla de sus hijos con mucho orgullo. Y tiene motivos: Iván, además de seguir los pasos de su padre, acaba de terminar la carrera de administrador de empresas. Cristian es contador público, Briselda patina en el circo de la familia y Gerardo, el menor, también es boxeador.
–¿Sigue siendo tan apasionado del boxeo como cuando peleaba?
–He dejado un poquito de lado la pasión, pero estoy informado de todo. Y cuando hay buenas peleas, las miro.
–¿Cómo está hoy el boxeo mexicano?
–Están saliendo muy buenos boxeadores. En muy poco tiempo se van a ver nuevos campeones mundiales. Había bajado mucho el nivel, pero volvió a levantar. Hay más gimnasios y mucha gente entrenando. Hasta hace un tiempo, los jóvenes no iban al gimnasio, y ahorita, con la promoción que se está haciendo, hay muchos y están llenos.
–¿Cómo ve a Oscar de la Hoya para el combate con Floyd Mayweather?
–Va a ser una pelea muy dura para él, aunque creo que va a ganar. Mayweather es fuerte y rápido pero lo veo mejor a De La Hoya.
–¿Hay algún boxeador de la actualidad que se le parezca?
–En México, no, y en el mundo tampoco. Mi estilo era el de ir a buscar el knock out apenas sonaba la campana. Salía a tirar guantes de entrada. No lo veo y no sé por qué. Hay nuevos estilos, pero ninguno como el que tenía yo.
Pipino Cuevas, ex campeón mundial welter, recuerda sus momentos de gloria con emoción y alegría. Esos combates que lo llevaron a ser unos de los boxeadores más queridos y admirados de todos los tiempos en su país.
–¿Cuál fue su mejor pelea?
–Con Angel Espada, cuando gané el campeonato mundial. Lo noqueé en dos rounds. También recuerdo cuando le di la revancha en Puerto Rico: nuevamente gané por knock out. Fueron doce rounds. El salió con triple fractura de mandíbula y varios cortes en la cara; y yo terminé con mi mandíbula fuera de lugar. Esa fue la pelea más dura de mi carrera.
–¿Cuál fue el mejor boxeador que vio?
–Hubo muchos. Rubén Olivares, Mantequilla Nápoles, que fue un gran maestro, Carlos Monzón, Ricardo “Finito” López, Humberto “Chiquita” González... Hubo muchos grandes boxeadores en la historia. Cada quién en su momento.
A Pipino también le gusta el circo, una actividad que lo acompaña desde su época de boxeador: “Mi esposa Briselda es del circo y los hermanos de ella, también. Y ahorita estoy en sociedad con mis cuñados y mi hija. Cuando hay alguna oportunidad me presento. Hago algunos números de payaso y de magia. Siempre me ha gustado y me divierto mucho”.
Por si fuera poco, Pipino tiene previsto abrir un gimnasio en el DF para entrenar a nuevos púgiles. “Me encanta se entrenador”, explica.
–¿Extraña algo de su época de boxeador?
–Todavía voy al gimnasio y entreno. Y siempre estoy viendo boxeo. Tengo todas mis peleas grabadas y las miro seguido.

Datos personales
José Isidro Cuevas González nació el 27 de diciembre de 1957 en Santo Tomás de los Plátanos, México, y actualmente vive en el DF.

Trayectoria
Su record es 35-15. Debutó en el año 1971 y ganó el título mundial welter en 1976 ante Angel Espada. Lo perdió ante Tommy Hearns en 1980.

Knock outs
31

jueves, 4 de octubre de 2007

"LE GANO A PACQUIAO Y ME RETIRO"

ARTICULO PUBLICADO EN LA REVISTA FOX SPORTS EN OCTUBRE DE 2007


MARCO ANTONIO BARRERA TOMO LA DECISION DE RETIRARSE Y QUIERE HACERLO POR LA PUERTA GRANDE: GANANDOLE A MANNY PACQUIAO. EN ESTA ENTREVISTA CON FOX SPORTS EN ESPAÑOL REVISA SU PASADO, CUENTA SU FUTURO Y OPINA SOBRE EL PORVENIR DEL BOXEO MEXICANO.

La tensión, dicen los que saben, es la enfermedad profesional de los actores. Relajación y concentración forman la base de su trabajo. Es que los actores, como los boxeadores, tienen una única herramienta de trabajo: su cuerpo.
Marco Antonio Barrera está en la etapa final de su carrera y quiere irse con gloria. “Estoy buscando salir por la puerta grande. La del 6 de octubre, contra Manny Pacquiao, es mi última pelea”, cuenta el tres veces campeón del mundo. Sólo se volvería a poner los guantes para despedirse de la gente en una exhibición. “Algo como para darle las gracias a toda la gente”, apunta.

–Después de Pacquiao, ¿qué?
–El retiro, definitivamente, no hay cambio de hoja. No tiene nada que ver con ganar o perder esa pelea. Le gano y luego me retiro. Tengo 33 años, me siento muy bien física y mentalmente. Ya hice mucho en este maravilloso deporte.
–¿Qué lugar piensas ocupar en el boxeo? ¿Manager, empresario o entrenador?
–Un poco de todo. Además, voy a estudiar inglés para aprender bien el idioma y tomaré un curso de locución para analizar boxeo. Quiero seguir ligado a lo que me gusta.
–¿Te acompañó tu familia en la decisión de retirarte después de tantos años?
–Mis papás me dijeron que se me estaba pasando la mano. Pensaban que ya estaba bien. Pero es sólo una pelea más. Mis hermanos también pensaban que ya estaba bien con el combate anterior, lo mismo mi mujer. Pero hablé con ellos y les pedí una pelea más, que es ésta que viene. ¡Y están contentos y felices de que me van a tener en casa más tiempo dando lata, ja!
–¿Piensas quedarte a vivir en México?
–Sí. Estamos muy cómodos y no podemos dejar las costumbres de aquí. He vivido muchísimos años en Guadalajara y es donde estamos establecidos con mi familia.
Por estos días, Barrera se prepara con las ganas de un principiante para el combate con Pacquiao. Su jornada comienza a las ocho de la mañana para correr durante cincuenta minutos. Luego es el turno de un desayuno de pocas calorías y de dormir hasta las dos de la tarde. Entonces, la rutina de entrenamiento marca el tiempo del gimnasio, que se extiende hasta las cuatro y media de la tarde. Después de un baño, Marco Antonio y su equipo se sientan a comer en medio de un clima distendido, donde se platica sobre boxeo y se cuentan anécdotas. A las seis y media de la tarde se acaba el día para todos, para todos menos para Barrera, para el reconocido entrenador Sendai Tanaka y para el sparring japonés Takashiro Ao.
–¿Qué es lo más duro que tiene tu oficio?
–La rutina diaria es complicada. Levantarse para correr, ir al gimnasio y dejar a la familia. Esta es mi última pelea y no lo quise hacer así porque ya pasó el tiempo de abandonar a la familia para entrenar. Esta vez decidimos hacerlo en nuestro ambiente para llenarnos de ganas. Ya no estoy sintiendo lo duro que era irse a las montañas y hablar con mi gente cada fin de semana. A este viaje lo estamos convirtiendo en ganas de vernos, y levantarnos con muchísimo entusiasmo para ir al gimnasio.
–¿En algún momento de tu carrera quisiste abandonar al boxeo?
–Sí. Fue a finales de 1996. En noviembre de ese año perdí con Junior Jones. Después volví a perder con él en abril de 1997. Me desanimé y me retiré. Estaba acostumbrado a ganar y, de repente, dos derrotas al hilo me hicieron pensar. Me salí del deporte un buen rato. Un año o seis meses, no recuerdo. Hablé con mi familia y con el equipo, y estuvieron de acuerdo con que regrese. Creo que fue cuando mejor me levanté y cuando más historia hice.
–¿Qué te gusta ver en el boxeo actual?
–Los supergallos están dando tremendas y encarnizadas peleas en estos momentos. La que protagonizaron Rafael Márquez con Israel Vázquez, por ejemplo. Hay una muy buena camada. El boxeo mexicano tiene muy buenos talentos. Ahora que nos vamos varios no va a ser difícil llenar esos espacios, porque hay mucho talento en México.
–¿Por qué se habla tanto, entonces, de la falta de ídolos en el boxeo mexicano?
–Lo que pasa es que es difícil tener a un ídolo con el ángel que uno trae. Por ejemplo, va a ser difícil reemplazar a Julio César Chávez. No hay otro con ese ángel, con esa difusión y carisma de ídolo. Pero hay muchísimo potencial en el boxeo mexicano. De eso no tengo dudas.
–¿Qué boxeadores te gustan?
–Márquez y Vázquez. También Johnny González, que por una mala noche no dejó de ser un buen peleador. Y Edgar Sosa tiene un estilo diferente.
Marco Antonio está bien rodeado profesional y personalmente. Un equipo de ocho personas trabaja con él. “Es la misma gente que me va a acompañar cuando me retire”, cuenta. Sus padres y hermanos, junto con su esposa Sandra y sus hijos Marco (de cinco años), Jimena (de tres) y Mariano (de 10 meses) son la contención afectiva sobre la que se sostienen todas sus decisiones.
–¿En qué invertiste tu dinero?
–Lo poco que he ganado lo he invertido muy bien. No viviremos como ahora porque el boxeo te da otras cantidades, pero vamos a tener un nivel de vida tranquilo. Tengo un salón de fiestas y un gimnasio en la ciudad de México. El gimnasio se llama ‘Barrera Gym’ y el salón de eventos ‘Emperador’, porque, en su momento, cuando le gané a Naseem Hamed me pusieron “El Emperador”.

Se va un grande del boxeo que, más allá de resbalones y caídas, siempre se ha levantado. El profesional quiere rendir al máximo y el hombre no quiere defraudar a nadie cuando se baje el telón de su carrera pugilística. Y anuncia: “Cueste lo que cueste, vamos a salir con los brazos en alto”.

>>Tiempo de revancha
Marco Antonio Barrera y Manny Pacquiao se enfrentaron el 15 de noviembre de 2003. El azteca llegaba como el gran campeón de los pluma (había derrotado a Naseem Hamed y a su archienemigo y compatriota Erik Morales). El filipino, sin pergaminos detrás, sorprendió a Marco al dejarlo nocaut en el 11º asalto. Barrera no lo olvida: “Las cosas cambiaron. Cuando lo enfrenté era desconocido y yo, la estrella. Ahora es diferente, Pacquiao es el campeón y yo estoy muy motivado”.

68 PELEAS
Suma Marco Barrera en su record: 63 fueron victorias (42 antes del límite) y 5 derrotas.

SUPER PACQUIAO
Manny Pacquiao (foto) es sinónimo de Dios en Filipinas. En el olvido quedaron sus tiempos de panadero y obrero de la construcción en su General Santos natal. Si bien “Pac Man” es objeto de adoración a causa de sus extraordinarias victorias, haber manifestado la posibilidad de un retiro abrupto suyo de los rings en caso de lograr un lugar en el congreso de su país ha hecho que hasta sus incondicionales seguidores vean con malos ojos su carrera política (una encuesta señaló que el 91 por ciento estaba en contra).
Pacquiao tuvo un excelente año en 2006, al conseguir el calificativo de mejor púgil de la historia de su país gracias a sus nocauts sobre Erik Morales. El boxeador de 27 años ha aprovechado su popularidad para vender docenas de millares de discos grabados por él. Todo un rey.

martes, 20 de marzo de 2007

"ASI EL BOXEO SE MUERE"

ARTICULO PUBLICADO EN LA REVISTA FOX SPORTS DE ENERO DE 2007


EL PRESIDENTE DEL CONSEJO MUNDIAL DE BOXEO, JOSE SULAIMAN, CREE QUE EL DEPORTE NECESITA UN CAMBIO URGENTE. CRITICA LA INJERENCIA DE LA TELEVISION EN EL BOXEO Y AFIRMA QUE EL FUTURO DE LA ACTIVIDAD ESTA EN INTERNET.

José Sulaimán es amable y sencillo. Si su día tuviera más horas, seguro que se las dedicaría al boxeo. Porque el presidente del Consejo Mundial no se aleja ni por un instante de la actividad que lo apasiona. Y ante la complicada actualidad del boxeo, Sulaimán no se achica y se sube al ring para dar combate.

–¿Cómo está el boxeo hoy?
–Pasando por un momento crítico. Hay una gran batalla entre las empresas de televisión,los promotores y el sistema de boxeo. Las empresas de televisión tienen sus propios promotoresy managers disfrazados. Ellos firman con un campeón por cinco peleas. Es un conflicto de intereses con los contratos que ellos tengan firmados con promotores y manejadores. Sin embargo, todo el mundo se rinde ante el dinero de estas empresas, que están en contra de los organismos internacionales. Pero cuando compran una pelea, exigen que sea a12 rounds y por un título. Esos son los contrasentidos que no puedo entender. Así como está,el boxeo se muere.
–¿Cuál es la solución para esta crisis?
–Lo mejor es el diálogo. Ellos deben entender que tienen que usar la nata de la crema. Buscan a los de arriba, pero no entienden que para que haya una nata, tiene que haber primero una crema. Y, antes de eso, tiene que haber leche. ¿Y quién hace la leche? Los promotores y los organismos. Nosotros los clasificamos, les vamos dando oportunidades regionales, y
luego viene el título de campeón mundial. Pero, después, el pulpo que está arriba, la televisión, larga sus tentáculos y se los roba a los que los hicieron. La cosa es así: la televisión no puede trabajar si no hay campeones. Y los campeones no los hacen ellos. Aunque quieran, es imposible eliminar a las instituciones u organismos. Estamos nadando en un mar de turbulencias, en el que no hay comprensión. Y, si no hay comprensión, no hay negocios.
Por otra parte, estamos pasando por un momento muy difícil. Hay una crisis de producción de atletas en el boxeo en general, empezando por el amateur. Aquí es donde yo creo, con todo respeto por la AIBA (Asociación Internacional de Boxeo Amateur), que falta un cambio inteligente. Y que se le abran las puertas a todos.



Emprendedor y decidido, Sulaimán entiende que, en estos días, el boxeo lo necesita más que nunca. Por eso decidió retirarse de sus empresas y dejarlas en manos de sus hijos. Fabricación de gráficas para instrumentos de registro electrónico a precisión; construcción de plantas para tratamiento de aguas residuales; producción de tarjetas de identificación y equipos de accesos electrónicos; y digitalización y microfilmación de altos volúmenes de documentos son algunos de los negocios que dominó hasta hace poco. Pero hoy, a los 75 años, este hombre simpático y locuaz sólo quiere trabajar para que el boxeo no caiga por knockout.
–¿Por qué está en crisis el amateurismo?
–Primero, no hay ayuda económica. Los torneos han ido desapareciendo por falta de recursos. Entonces se necesitan otras cosas: construir gimnasios que no le cuesten al pobre, que es siempre el boxeador; organizar torneos amateurs locales en la mayoría de las poblaciones, hacer interesar a clubes de servicio, como el Rotario y el de Leones, para que ellos también hagan peleas para beneficio social. Y crear un consenso entre el amateurismo y el profesionalismo. En la actualidad, el muchacho que quiere pelear se mete en un gimnasio,
y si allí muestra su calidad, los managers se empiezan a interesar por él. Pero si no pasa eso, se va a su casa pronto. Esto es lo que está derrumbando al boxeo amateur.
–¿Y de parte de quién podría venir el aporte?
–De la televisión y de los patrocinadores. El boxeo ya no es lo que era antes. Anunciar una pelea, abrir las puertas de la arena y ver quién viene... Eso ya se acabó. Lo acabó el fenómeno de la televisión, que empezó a meterse y sacó al boxeo de las arenas para llevarlo a las casas. Entonces convirtió a un deporte de miles en un deporte de cientos de millones. Todo el mundo está tranquilo en su casa, tomando una cerveza y viendo boxeo. Pero, de repente, la televisión decide abandonar el boxeo. Y otros deciden abandonar el boxeo sin paga, es decir sacarlo de la pantalla abierta y sólo hacerlo en pago por evento o por cable. Así se lo estamos quitando a la gente pobre, a la gente que no puede pagar. La televisión ha llevado al desastre al boxeo internacional.
–¿La televisión aleja al público del boxeo?
–Sin duda alguna. Lo está ofreciendo solamente al que tiene dinero para pagarlo. Hay países en los que la televisión abierta continúa y eso es bueno. De todas maneras, los promotores necesitan cierto ingenio y ver lo que está pasando en los países en los que la televisión sólo pasa boxeo pagado. Se está destruyendo la afición del país. Una de las cosas que propongo es un plan mundial de prevención sobre la injerencia de la televisión en la afición.
Nosotros queremos un acuerdo importante con la AIBA. Un matrimonio entre el boxeo amateur y profesional, respetando la organización y la jerarquía de cada sector. Planes tengo muchos, y cuando me comprometo en algo entrego mi alma. Quiero seguir sirviendo al boxeo de esta forma hasta los últimos días que Dios me lo permita .
El Consejo Mundial de Boxeo es la institución más prestigiosa del mundo de este deporte. Actualmente tiene a 161 países afiliados en 9 Federaciones Continentales de Boxeo. Sulaimán lo preside desde hace 32 años. Tomó posesión del cargo en 1975 y su mandato culminará en 2008.
–¿Cómo está el CMB ante esta situación?
–El Consejo está en su mejor momento. Hay más unidad y más afiliaciones. Implementamos muchas cosas, sobre todo en la protección física del boxeador. Hemos aumentado las oportunidades para todos. Casi hemos destruido el monopolio. Antes no había oportunidades para nadie. El retador número uno se quedaba en ese lugar toda la vida. Y fue el Consejo el que trajo las peleas anuales obligatorias contra el que tenga más méritos. El Consejo Mundial de Boxeo está muy bien, pero tenemos ese grave problema del ingreso de la televisión en nuestras actividades.
–¿Quiénes son los mejores promotores de boxeo?
–Para nosotros, el más grande de todos se llama Don King. Es un tipo que ha promovido más de seiscientas peleas de título mundial. Empezó desde la cárcel y con Muhammad Alí. Es una persona con un gran ingenio y, si le tiene que vender el alma al diablo, se la vende. Otro que es un gran promotor es Bob Arum. Está apenas por debajo de Don King. Son los más grandes de la historia. Hay otros que no son promotores. Son programadores de televisión, que es diferente. Es como programar películas para un cine. Reciben cinco fechas de televisión y las llenan. Eso no es promover. Promover es hacer campeones, no es encontrarlos. Es formarlos. Ver cómo se les da un carisma para que los quiera el público. Entrenarlos correctamente. Cuidarlos y llevarlos al éxito en el mejor momento. Ese es el promotor y el que además mueve a la gente para que vaya a las arenas. No solamente a verlo por televisión.

Más allá de la situación descrita, José Sulaiman también le abre las puertas a la esperanza para que el boxeo vuelva sus fuentes. “Internet está dominando al mundo. Cada noticia, por pequeña que sea, la magnifica para que la lean miles y miles. El futuro del boxeo, y de muchas otras actividades y espectáculos, va a ser Internet. La televisión se vende cara. Internet algún día será gratis y para mucha más gente. El que no tenga Internet, tendrá celular. Y la gente pobre, con celular, también podrá ver boxeo. El futuro del boxeo está en Internet”.


SUS ELEGIDOS
–¿Cuál es el campeón de la actualidad que más le gusta?
–Creo que el más completo de todos es Floyd Mayweather. Es un tipo que boxea, que pega y que aguanta. Pero no es espectacular como Oscar de la Hoya, que es el boxeador más popular de los tiempos modernos. Su estilo es brillante, aguerrido y agresivo. Entre ellos dos está el mejor de
la actualidad.
–¿Y quiénes son los mejores de la historia?
–Entre los pesos pesados, los mejores que vi fueron Muhammad Alí, Mike Tyson y Joe Louis. De otras categorías, Sugar Ray Robinson es el mejor de todos los tiempos. Sugar Ray Leonard es otro incomparable y Carlos Monzón fue extraordinario. Y el mejor mexicano de la historia ha sido Julio César Chávez.


Nombre
José Sulaimán Chagnón
Nacimiento
30 de mayo de 1931, en Ciudad Victoria, México.
Trayectoria
Fue elegido presidente del Consejo Mundial de Boxeo el 5 de diciembre de 1971 en la convención anual de Túnez. Antes había sido peleador amateur, entrenador y promotor. Impulsó la seguridad y protección del boxeador, la creación de divisiones intermedias y promovió el pesaje un día antes de la pelea.